LA PARABOLA DE LA HIGUERA (3).pdf

Vista previa de texto
establecido en su tierra y en su ciudad. Jesucristo profetizó claramente la
dispersión de los judíos, la cual se cumplió en el año 70DC. También profetizo
claramente el retorno del pueblo, y la toma de Jerusalén por manos judías en el
final de los tiempos.
(Luc.21:24-25)“Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las
naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de
los gentiles se cumplan. Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las
estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido
del mar y de las olas”.
La restitución del estado judío, así como la ya histórica reconquista de la ciudad
santa, son eventos claramente mencionados por Jesucristo; poco antes de la gran
tribulación el pueblo de Israel ya estaría instalado de nuevo en Jerusalén, al final
de la era. Entonces, la parábola de la higuera reverdeciendo no es una
redundancia en el sermón profético, porque se menciona explícitamente en él el
retorno del pueblo y la reconquista de Jerusalén, y luego se nos da la parábola. Se
esconde pues, en esta, algo más que el ya anunciado re-establecimiento del
estado judío, o la ya mencionada reconquista de Jerusalén. El establecimiento del
estado judío, la toma de Jerusalén y el reverdecimiento de la higuera son eventos
distintos, aunque, obviamente, están íntimamente relacionados. Dios cosechará
de su pueblo Israel al final de la presente era el fruto que ya ha sido profetizado
por sus siervos los profetas.
De eso se trata el reverdecimiento de la higuera y la consecuente declaración de
que esa generación específica de israelitas no pasaría sin que todas las cosas
mencionadas por Jesús y por los profetas se cumplieran. Esto nos fue dicho con
una evidente contundencia, pues aquí Jesucristo emplea su conocida frase
aseverativa “de cierto os digo”, la que significa: “les aseguro que no pasará esta
generación”.
El énfasis está puesto en una generación específica; pero Jesús no se refiere allí
a una generación de gentiles, como se interpreta comúnmente; Jesús está
hablando a sus discípulos judíos; se trata de una generación Israelita, la que,
según los profetas, muy pronto se levantará en tierra santa. ¿Acaso no sabemos
que Dios trata con generaciones? Este gran evento (el trato de Dios con esa
generación específica) también esta profetizado en la Biblia en la figura de aquel
personaje misterioso que fue invitado a conocer a Jesús por sí mismo.
NATANAEL ES UN VARON SIMBOLICO
(Juan 1:47-48) “Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He
aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. Le dijo Natanael: ¿De dónde
me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando
estabas debajo de la higuera, te vi”.
33
