Observación participante.pdf

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Claro que algo que parece secundario y
aleatorio puede cobrar la mayor importancia de acuerdo al
entorno. La vestimenta, los accesorios, los modos de peinado,
lo que muestran y exhiben. Y si eso ocurre con los sujetos,
porque no mirar también el espacio de interacción. Fotos en
las paredes, afiches, adornos, estilos de mobiliarios, y otros
aspectos estéticos del espacio o entorno físico y simbólico.
La historia del lugar, de sus actores, de sus modos de
vinculación puede “leerse” a partir de cómo habitan y cargan simbólicamente ese espacio. La observación
participante es aquella en la que el sujeto que registra interactúa con los sujetos observados y su entorno,
solicita información, abre vías para la comunicación, registra y vuelve a mirar por si hay cosas que pasaron
desapercibidas y pueden ser de interés. Qué cuadros encabezan el escritorio del presidente de la comisión,
qué personajes se ven allí reflejados. Qué papeles, revistas,
adornos, cerámicas o esculturas toman su lugar en su espacio
de trabajo. Y en las oficinas de los vocales y secretarios. Qué
se ve por allí.
Cómo se utiliza el espacio, cómo se da el
movimiento y los traslados.
Por otra parte, quiénes son los enunciadores privilegiados. Quiénes toman la palabra, quiénes la
habilitan, quiénes operan desde el silencio, quiénes están como ausentes, ignorados, desde un lugar pasivo,
quiénes movilizan los actos, quiénes tienen las llaves, a quiénes se le confía lo valioso, quiénes parecen saberlo
todo, etc. etc. todo esto es parte de una observación participante.
La idea es que ustedes puedan ir a las
instituciones, relevar los datos, observarlo todo.
