Comunicación institucional y Comunicación barrial.pdf

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vinculados con los caudales hídricos de los ríos, o el Centro Municipal de Cultura, o la
Asociación Vitivinícola de Guaymallén en Mendoza, o la Fundación Chadileuvú, o la
Fundación del Banco de La Pampa, o el Colegio de Psicólogos de La Pampa, o la FEPRA, o la
CGT o el Partido Humanista. Las instituciones de este tipo cuentan con comisiones más
formales y sistemáticas, personal especializado, cargos y organigramas estables, salarios,
presupuestos, canales formales de participación, intermediarios reconocidos, sistemas de
prensa, canales de difusión conocidos, nombres y logos, historias registradas, memorias
institucionales, reuniones y asambleas, votos por comisiones,etc.
En cambio, una asociación barrial depende mucho más de la voluntad de los vecinos
participantes, pueden incluir a presidentes, secretarios y vocales pero en términos más
informales, con menos requisitos, con menos formalidad. Es claro que tanto la
comunicación en las instituciones más estables tienen finalidades políticas y sociales, así
como las barriales y comunitarias también las tienen pero con mucho menor impacto en
su campo de intervención. Si por ejemplo una institución como el Colegio de Arquitectos
de la Pampa tiene incidencia, presencia y capacidad de intervención para toda la
provincia, mediante acciones, estatutos, legislación, presupuestos, notables, contadores y
puede decidir aprobar un proyecto, o negarlo o regular una normativa para todo el
conjunto de los arquitectos matriculados, con comisiones con peso y poder, la
comunicación barrial o comunitaria, por caso, de una biblioteca popular en un barrio,
tiene impacto e incidencia en ese barrio y no mucho más. Su comunicación también es
mucho más básica y limitada. Si el Colegio de Arquitectos no solamente manda mail en
cadenas a partir de un sistema, tiene sitio web, avisa en el diario mediante comunicados
de prensa, hace publicidad institucional de su gestión, organiza eventos y sponsorea otros,
la comunicación de una institución comunitaria pega carteles, hace una pintada, pinta un
mural, reparte folletos caseros, hace una radio popular o callejera o participa en una radio
barrial, llama por teléfono de uno en uno, apela al boca en boca, pasa con una
propaladora en un auto por el barrio, pega un afiche en los almacenes barriales o deja un
folleto en el parabrisas de los autos.
Como ven, unos tienen no solamente más recursos, sino también más capacidad de
acción, formación, impacto y radio de acción y de incumbencia. Las comunicaciones de
unos tipos de institución y otros difieren no solo en capacidad sino también en intención.
La comunicación barrial tiende a ser más empática, participativa, personalizada,
“charlada”, cara a cara y la institucional, destinada a públicos masivos, menos
personalizada, más formal, persuasiva, planificada y monitoreada para dar cuenta de su
impacto en los públicos más específicos.
