APUNTE N° 6 BarrioGalaxia.pdf

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En primer lugar, el que emite no solamente no emite todo el tiempo,
sino que nunca deja de recibir señales y mensajes de otro que, aunque escuche atentamente lo que le están diciendo, hace gestos, o
bosteza o rechaza o adhiere simultáneamente con su supuesta "recepción". Nadie es exclusivamente emisor ni receptor en ningún momento de su vida sino que, de acuerdo a procesos complejos, esencialmente relacionales y sociales, se involucra en redes de comunicación produciendo signos e ideas y percibiendo señales de sus prójimos .
La comunicación es, ante todo, una relación . Pensarla como una transmisión de mensajes "de un lado a otro", no permite ver que, en realidad, el sentido es producido por emisores y receptores simultáneamente . Como dice María Cristina Mata :"Los receptores no son el
último tramo de un proceso iniciado por el emisor sino parte
activa de él, tanto como productores de sentido pero también
porque están presentes, inscriptos en el discurso del emisor" .
Visto con desconfianza, el primer esquema, el lineal, parece interesado en definir roles inamovibles . Receptor o Emisor. Siguiendo con la
sospecha, al rol de receptor le cabe ser consumidor, público, empleado, alumno y dependiente, mientras que el rol de emisor está cargado
de la responsabilidad de crear un mensaje claro, contundente, astuto
e inequívoco .
Aunque el esquema puede no haber sido creado objetivamente para
sostener teorías autoritarias, son evidentes sus limitaciones para intentar graficar lo que pasa entre dos seres cuando se comunican .
Muchos errores y fracasos en las tareas de comunicación nacen de
visualizarnos en algún momento como "emisores" o "receptores" puros, que nunca somos .
En principio, nosotros entendemos que nadie es exclusivamente emisor o receptor en ningún proceso comunicacional, sino que desarrolla
ambos juegos todo el tiempo .
En segundo lugar, creemos que esa flecha que indica dirección y sentido en el esquema NUNCA ES UNIDIRECCIONAL . La comunicación
siempre es un ida y vuelta por lo menos bipolar, nos hagamos cargo
de ello o no .
En tercer lugar, hay que señalar que nadie se comunica desde espacios abstractos e ideales, sino desde un lugar geográfico concreto y
un momento de la historia que, inevitablemente, forman parte esen-
*Mata, r.,
Cristina: "La 11 .
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comunica ,
Revista Di, ii
de la cono i, .
ción, Lima, 1
cial del hecho comunicativo y condicionan todas sus fases . Los mensajes y discursos están inscriptos en una trama sociocultural que opera en el momento de la producción pero también en el momento de la
recepción . Esa trama es el tejido social que va determinando el significado de los mensajes y que a su vez es modificado por éstos, Es la
red de relaciones interpersonales y mediáticas que va cambiando con
la producción de los actores que intervienen en ella .
Cualquier persona integrada socialmente produce pensamientos ideas
y mensajes entroncados en las claves culturales de su época, los conflictos, los modismos, los tonos de un lugar y un momento concretos .
Y además está el tema de la estructura social ; todos pensamos y hablamos desde una situación en el escenario económico, político y cultural, que quiere imponer intereses y objetivos en la relación con los
demás .
Las palabras que decimos, la ropa que usamos, los gestos que tenemos, son el producto de los intercambios que nos provocó el haber
nacido en Villa Bosch, La Matanza, Fiorito, Palermo o Flores, en una
casa de tal familia y no de otra .
Como se ve, los procesos de comunicación son el resultado de estar
inmersos en redes sociales amplias, de ida y vuelta, en constante
dinamismo y cambio, y no fenómenos lineales que parten de A hacia
B y de B hacia A. Quizá, el esquema que mejor nos expresa pueda
ser éste :
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(Esan c i0 - T+~~?o ~
