Revista Ambiente Siglo XXI. N° 30 Septiembre Octubre.pdf

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LEANDRO ANDRÉS
MIRANDA
Contacto: lmiranda@intech.gov.ar
P
Dr. Cs. Biológicas (UBA)
Investigador CONICET
Profesor UNSAM
or lo general la mayoría
de estos animales llegan a estos parques a
través de capturas clandestinas fomentando el tráfico
ilegal de ejemplares que en
muchos casos mueren antes
de arribar a destino.
En el mar, los delfines viven
en manadas formando grupos
familiares socialmente intrincados, nadando cerca de 100
kilómetros diarios en busca de
alimento. En cautiverio, en sus
“cárceles de cristal” son forzados a vivir en estanques de
poco volumen, a nadar en
círculo y a realizar una serie
de acrobacias a cambio de alimento. Numerosos estudios
científicos han comprobado
que el estrés crónico que provoca el confinamiento causa el
debilitamiento del sistema inmune ocasionando enfermedades y la muerte temprana de
Los parques acuáticos marinos y zoológicos en los que se exhiben mamíferos
marinos, constituyen una actividad comercial que genera millones de dólares
basada en el sufrimiento de seres sociables e inteligentes a los que se les
ha quitado la posibilidad de vivir en libertad en su hábitat natural .
estos animales.
El entrenamiento de delfines, lobos y elefantes marinos
se basa en el aprendizaje de
trucos a través de castigos y
maltratos, que incluyen suspensión del alimento, shocks
eléctricos y aislamiento.
¿Qué le enseñamos a nuestros hijos cuando los llevamos
a estos parques acuáticos o
zoológicos? ¿Podemos pensar
que los animales son felices
viviendo en cautiverio con el
único fin de entretener a la
raza humana? ¿Es necesario
seguir fomentando el tráfico
ilegal de animales para que
unos pocos lucren con el sufrimiento de muchos?
Que podemos hacer…..
Lo primero es no fomentar
la visita a estos parques y sobre todo desde las instituciones educativas. Concientizar
sobre el maltrato que se oca-
Figura 1. Captura de delfines en Asia para consumo o venta a
zoológicos y oceanarios.
SEPTIEMBRE / OCTUBRE 2015
siona a los animales desde su
captura,
entrenamiento
y
mantenimiento hasta su muerte temprana en cautividad.
Educar con un concepto amplio en donde el hombre es
parte del ecosistema Tierra y
no su dueño. Fomentar la
creación de zonas protegidas,
reservas naturales, en donde
los animales vivan en libertad
y nuestros hijos puedan observarlos en su hábitat natural.
Figura 2. Colonia de lobos marinos en el Canal de Beagle, Ushuaia, Tierra del Fuego.
Figura 3. Delfines en el Golfo
Nuevo, Chubut.
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