Desafio de Amor.pdf

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El desafío del amor
corazón." (Salmo 37:4). El único momento en el que puedes
sentirte bien al seguir tu corazón es cuando sabes que está
decidido a servir y agradar a Dios.
¿Por qué no es suficiente seguir mi corazón?
Como nuestro corazón está tan sujeto al cambio y no se puede
confiar en él, las Escrituras comunican un mensaje mucho más
fuerte que "sigue tu corazón". La Biblia te instruye a guiar tu
corazón. Esto significa hacerse totalmente responsable de su
condición y su dirección. Debes darte cuenta de que sí tienes el
control del lugar en el que está tu corazón. Dios te ha dado el
poder de quitarlo de un lugar y ponerlo en otro. Los siguientes
versículos comunican un mensaje sobre cómo guiar tu corazón:
Proverbios 23:17 "No envidie tu corazón a los pecadores".
Proverbios 23:19 "Dirige tu corazón por el buen camino".
Proverbios 23:26 "Dame, hijo mío, tu corazón, y que tus ojos se
deleiten en mis caminos".
1 Reyes 8:61 "Estén, pues, vuestros corazones enteramente
dedicados al Señor nuestro Dios".
Juan 14:27 "No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo".
Santiago 4:8: "Purificad vuestros corazones".
Santiago 5:8 "Fortaleced vuestros corazones".
¿Cómo guío mi corazón?
En primer lugar, es necesario que comprendas que tu corazón está
donde se encuentra tu tesoro. Tu corazón se volcará a lo que le
dediques tiempo, dinero y energía. Esto era cierto antes de casarte.
Escribías cartas, comprabas regalos y pasaban tiempo juntos como
pareja, y tu corazón iba detrás. Cuando dejaste de invertir tanto en
la relación y comenzaste a dedicarte a otras cosas, tu corazón te
siguió. Si hoy no estás enamorado de tu cónyuge, quizá se deba a
que ayer tu interés dejó de estar allí.
Examina tu corazón. Una de las claves para guiar con éxito tu
corazón es estar permanentemente consciente de dónde se
encuentra. ¿Sabes en dónde está tu corazón en este momento?
Puedes darte cuenta si observas en qué has invertido tu tiempo
durante el último mes, adonde ha ido tu dinero y los temas de los
que hablas constantemente.
Protege tu corazón. Cuando algo poco saludable tienta tu corazón,
es tu responsabilidad protegerlo contra la tentación. La Biblia dice:
"Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la
vida" (Proverbios 4:23 NVI). No dejes que tu corazón coloque el
dinero o el trabajo por encima de tu cónyuge y tu familia. No dejes
que tu corazón codicie la belleza de otra mujer (Proverbios 6:25).
La Biblia dice: "Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón
en ellas" (Salmo 62:10 RVR1995).
Concentra la atención de tu corazón. El apóstol Pablo enseñó:
"Concentren su atención en las cosas de arriba, donde está Cristo
sentado a la derecha de Dios" (Colosenses 3:1-2 NVI). Es hora de
identificar en dónde es necesario que esté tu corazón y luego
decidir que concentrarás su atención en esas cosas. Quizá digas:
"Pero en realidad no quiero invertir en mi matrimonio. Preferiría
hacer esto o aquello". Lo sé. Has puesto el corazón en eso en el
pasado y estás atascado con una mentalidad de "seguir el corazón".
Sin embargo, ya no tienes que dejar que tus sentimientos te guíen.
La codicia es poner el corazón en algo prohibido y que está mal.
Puedes elegir quitar tu corazón de las cosas equivocadas y
concentrar su atención en lo que está bien.
Haz una inversión de corazón. No esperes a tener ganas de hacer lo
correcto. No esperes a sentirte enamorado de tu cónyuge para
invertir en la relación. Comienza a volcarte a tu matrimonio y a
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