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El desafío del amor
¿No puede parar un poco? No le niegues tu amor sólo porque no
piensa como tú. Ámala "como al Señor".
¿Tu esposo te deja de lado, no dice demasiado y parece estar
meditando en algo de lo que no quiere hablar? ¿Te sientes herida
por su falta de disposición a abrirse? ¿Estás cansada de que sea tan
brusco contigo y que ni siquiera les responda bien a los niños? No
reacciones con una doble dosis de silencio y desinterés. Ámalo de
todas formas "como al Señor".
El amor al cual sólo lo motiva el deber no puede resistir demasiado.
Y el amor al cual sólo lo motivan las condiciones favorables nunca
puede estar seguro de recibir suficiente oxígeno como para seguir
respirando. Sólo el amor que se eleva como ofrenda a Dios (que se
le devuelve en gratitud por todo lo que ha hecho) puede sostenerse
cuando todas las demás razones han perdido la capacidad de
vigorizarnos.
A las personas que no les importa tener un matrimonio mediocre
pueden dejar el amor librado al azar y esperar lo mejor, En cambio,
si estás comprometido a darle a tu cónyuge el mejor amor que
puedas, es necesario aspirar a la motivación suprema del amor. El
amor que tiene a Dios como su objetivo principal puede alcanzar
alturas inimaginables.
¿Cómo afectará este cambio de motivación la relación y tus
reacciones? ¿Qué te inspira a hacer? ¿Qué te inspira a dejar de
hacer?
El desafío de hoy
Antes de volver a ver a tu cónyuge hoy, ora por él
mencionando su nombre y sus necesidades. Sin importar si te
resulta fácil o no, di "te amo" y luego expresa tu amor por tu
pareja de alguna manera tangible. Vuelve a orar y agradécele
a Dios por darte el privilegio de amar a esta persona
especial... en forma incondicional, como Él los ama a los dos.
__Haz una marca aquí cuando hayas completado el desafío de hoy.
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Pero yo y mi casa, serviremos al Señor. (Josué 24:15)
