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El desafío del amor
"Mi rebaño se ha convertido en presa [...] en alimento para todas
las fieras del campo". ¿Cómo? "Por falta de pastor". No porque
estos hombres fueran demasiado débiles para cumplir con su tarea,
sino porque no prestaban atención. En lugar de vigilar para
asegurarse de que los predadores no robaran ovejas, "los pastores
se han apacentado a sí mismos y no han apacentado mi rebaño"
(Ezequiel 34:8). Atendían sumamente bien sus necesidades y
apetitos pero no se ocupaban demasiado de la seguridad de los que
estaban bajo su cuidado.
Esposa: tienes la función de protectora de tu matrimonio. Debes
guardar tu corazón y no dejar que se aleje con las novelas, las
revistas y otras formas de entretenimiento que empañan tu
percepción de la realidad y le imponen expectativas injustas a tu
esposo. En cambio, debes hacer tu parte para ayudarlo a sentirse
fuerte, mientras evitas las fantasías televisivas que pueden alejar tu
corazón de tu familia.
"La mujer sabia edifica su casa, pero la necia con sus manos la
derriba" (Proverbios 14:1).
Esposo: Eres la cabeza de tu hogar. Eres el responsable ante Dios
de proteger la puerta y mantenerte firme contra cualquier cosa que
amenace a tu esposa o a tu matrimonio. No es una tarea
insignificante. Requiere un corazón valiente y una mente de acción
preventiva. Jesús dijo: "Si el dueño de la casa hubiera sabido a qué
hora de la noche iba a venir el ladrón, hubiera estado alerta y no
hubiera permitido que entrara en su casa" (Mateo 24:43). Este es tu
papel. Tómalo en serio.

__Haz una marca aquí cuando hayas completado el desafío de hoy.
¿De qué te deshiciste primero? ¿Necesitas quitar más cosas? ¿Qué
esperas lograr en tu vida, en tu matrimonio y en tu relación con
Dios al quitar estos obstáculos?

El desafío de hoy
Quita todo obstáculo para la relación, cualquier adicción o
influencia que te robe sentimientos y aleje tu corazón de tu
cónyuge.
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Serás restaurado [...] si alejas de tu tienda la injusticia. (Job 22:23)