TEXTO 2.3 Beauvoir por Amelia ValcaÌrcel.pdf

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La dinámica de las excepciones es perversa. En
ella "la excepción confirma la regla", según reza el
vetusto refrán. Si en buena lógica debemos siempre
afirmar que una excepción echa por tierra a la regla
que no la contemplaba, en la lógica peculiar de los
estereotipos esto nunca ocurre. Si alguien se sale de
lo
acordado
para
todo
su
género,
ello
no
parece
obligar a cambiar la consideración global que sobre
aquél se tenga, sino a "salvar" momentáneamente a ese
individuo
discordante.
La
regla
se
podrá
seguir
usando para el conjunto sin un ápice de inseguridad.
Y
quien
excepción
se
también
vive
a
paga
sí
su
mismo
o
tributo:
misma
como
asimilar
la
denostación de su grupo de origen sin poder por ello
asimilarse a quienes por derecho propio la utilizan.
Las
primeras
redes
mujeres
masculinas
tesitura
de
de
actuar
que
fueron
importancia
como
cooptadas
se
en
vieron
becarios
en
las
la
desclasados.
Beauvoir nos dice de ella misma[8]que se acostumbró a
pensar que poseía "un cerebro de hombre en un cuerpo
de
mujer".
Otras
mujeres
sometidas
a
la
misma
dinámica obran como si lo creyeran a pie juntillas.
Que
nadie
supuestas
pueda
ser
debilidades
más
de
duro
su
que
sexo.
ellas
Ellas
con
las
no
son
contraejemplos de las opiniones misóginas vulgares,
sino
sus
valedoras.
Bien
al
contrario
Beauvoir
aprovechará los talentos que le han sido autorizados
para
poner
excluye.
al
descubierto
el
órden
que
a
todas
