EN ESTOS TIEMPOS DE LA TIERRA Noviembre de 2015 PDF.pdf

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una reflexión en el sentido intelectual o en el sentido de la Luz, sino más una
emisión de Luz en acuerdo con la Vida y la Verdad.
Así sois conducidos literalmente por la Luz, a manifestar en toda ocasión, el
Verbo, no solamente creador, sino lo que podríamos llamar la Espada de la
Verdad, aquella que corta lo que es falso, la que desnuda y revela ahí mismo, la
belleza de la Vida y la ilusión de la persona.
Vuestra misma expresión con palabras, está entonces en modificación,
permitiendo por vuestras palabras, la expresión de vuestro Ser, en unas palabras
y en cualquier situación que sea, reuniendo ahí mismo lo que fue escrito en los
evangelios concerniendo al Cristo actuando por el Verbo, cuando por ejemplo le
dijo al paralítico, «¡Levántate y camina!». Lo que actúa en este momento no es
la conciencia, ni incluso la energía, sino directamente el Verbo de la Verdad. No
se trata de una orden, ni de una sugerencia, sino de un acta que os aparece
claramente, trayéndoles a esta espontaneidad de las palabras, no conociendo
ninguna reflexión cerebral ni referencia cualquiera en la existencia de vuestra
persona en este mundo, sino directamente relacionada al Espíritu del Sol, al
Coro de los Ángeles y a la Verdad del Cristo.
Así, más que nunca, tengan cuidado a vuestras palabras, porque vuestras
palabras no serán simplemente más unas palabras que pasan, sino lo que
vivificará la vida, la vuestra, pero también de todo hermano y hermana que las
escucharan.
La palabra se hace el Verbo. La palabra se hace Espíritu. Y este Verbo se
inscribe en vosotros, como a aquel o hacia la situación en las cuales son
pronunciadas. El Verbo se hace entonces Espíritu de la Verdad, Espada de la
Verdad, poniendo fin a las palabras del parecer, para reemplazarlas por la
expresión del Ser y esto, en circunstancias cada vez más frecuentes y en
ocasiones cada vez más claras.
De la misma manera que nuestro Comendador les habló, de manera humorística,
de la auto-sanación, se trata más que de vuestra propia sanación, se trata de la
Sanación de este mundo y de su Ascensión.
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