EN ESTOS TIEMPOS DE LA TIERRA Noviembre de 2015 PDF.pdf

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Podéis por ejemplo comprobar que cambiáis cosas en casa, que cambiáis cosas
dentro de vosotros pero también en vuestras relaciones, es decir que llegáis a
entenderos más allá de las palabras. Las palabras no tienen ya la misma
importancia que antes, porque captáis, diría yo, cada vez más con el corazón. Y
el corazón no necesita que intervenga la cabeza porque en este momento seguís,
ya no como dije hace más de un año, la respuesta del corazón, ya no tenéis que
preguntaros sobre la respuesta del corazón, para los que perciben las
vibraciones. Las respuestas os llegan solas y están directamente correlacionadas,
ya no a vuestras emociones, a vuestros pensamientos, a vuestra mente, sino
directamente a vuestra Presencia.
Esto puede daros la impresión a veces de que la comprensión de las palabras se
os escapa, que la comprensión de las situaciones se os escapa, y es así que
aprendéis a entregaros cada vez más a la Luz. Y así como fue dicho, os permite
depositar las armas de la resistencia mental, de la resistencia emocional, y os
permite instalar, ya no solamente en vuestras Puertas, ya no solamente en
vuestras Coronas radiantes, ya no solamente en vuestros chacras o en vuestros
nuevos chacras, sino en el conjunto de vuestro cuerpo físico, como si vuestras
células se volviesen realmente vivas y que pudieseis captar lo que os pide el
cuerpo.
Por ejemplo si volvemos a hablar de la alimentación (porque a muchos les
intriga), vais a daros cuenta que antes teníais cuidado tal vez con lo que comíais
con arreglo a informaciones científicas, o bien radiestésicas, o bien en función
también de ciertas lecturas que os decían « no hay que comer tal cosa o tal otra
». Ahora, ya no es así, es el mismísimo cuerpo que contesta, y tenéis los medios
de averiguar si este cuerpo que está volviéndose luminoso os dice la verdad. Por
ejemplo, habéis decidido de sentaros a la mesa para comer tal cosa y de repente
estáis atraídos por otra cosa. O bien resistís, o bien obedecéis.
Así que antes os habría dicho que eran los diablillos quienes venían a susurraros
de comer unos productos que no eran buenos, la gula, los pecados de la gula.
Hoy, nada de eso, es la inteligencia de vuestras células, de vuestra conciencia,
que dispara a todo lo que es efímero, es decir, al nivel de las estructuras sutiles,
las emociones, la mente, las creencias y hasta las causalidades, y desembocáis
en la espontaneidad. ¿Y qué hace todo esto? Os vuelve cada vez más disponibles
para vivir el instante presente.
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