EN ESTOS TIEMPOS DE LA TIERRA Noviembre de 2015 PDF.pdf


Vista previa del archivo PDF en-estos-tiempos-de-la-tierra-noviembre-de-2015-pdf.pdf


Página 1...27 28 293031178

Vista previa de texto


ninguna vacilación o « vaivenes » como se refería el Comendador de los
Ancianos.
Cuando vuestro corazón explosiona de Amor, nada puede rivalizar con ello.
Todas las circunstancias de este mundo, todas las adversidades como todas las
alegrías de este mundo, son vistos en definitiva, sólo como medios para dejar
vivir el Corazón del Corazón y el Amor incondicionado.
No hay una ocasión o una circunstancia mejor que otra para vivir este Amor
incondicionado. Yendo por este camino si se puede decir - y viviendo este
camino - muy rápidamente, si no está hecho ya, comprobaréis por vosotros
mismos la primacía del Amor en cualquier circunstancia y en cualquier estado
de vuestra Presencia en el seno de este mundo.
El Amor que os consume os llena, y llenándoos os obliga a más humildad, y a la
Vía de la Infancia y a la Pequeña Vía, porque este Amor es tan vasto que ningún
cuerpo de este mundo ha podido contenerlo en totalidad, a la excepción por
supuesto de Cristo y de algunos después. Hoy, es posible para cada uno de
vosotros. Así es la Llamada de la Luz desde hace ya muchos años. Pero estos
tiempos que vivís ahora en la Tierra, están inscritos en el seno de una cierta
urgencia, una cierta urgencia en vivir el Amor que viene a derribar, diría yo,
todas las barreras y todos los obstáculos.
En la verdad del Amor incondicionado, no puede existir duda alguna, ni
interrogación, ni pregunta, porque como lo dije, el Amor lo llena todo y no deja
lugar para nada más - cuanto menos para la persona. En ese momento, vuestra
vida está realmente al servicio de la Luz. Nuestras hermanas orientales pueden
llamarlo la devoción, el Bhakti yoga.
Acordaos también que están los sonidos, los diferentes sonidos del alma, el
sonido del Espíritu, las diferentes octavas que traducen vuestra vuelta a la
Eternidad. La última octava es el Coro de los Ángeles, el que os colma de
éxtasis y os marca con fuego al rojo vivo, como lo dije, de esta sed de Amor que
podréis por supuesto manifestar alrededor vuestro en este mundo, sabiendo que
este Amor no es de este mundo y nunca lo será. Sólo podréis ser el testigo,
directo o indirecto, sólo podréis ser el vivo testimonio con vuestras palabras, con
vuestras sonrisas, con vuestras vibraciones. Pero este Amor incondicionado está
más allá del cuerpo de Êtreté, de Eternidad, es realmente lo que os constituye, y
lo que nos constituye a todos, sin excepción alguna.
La Vida es Amor, pero ¿quién puede decir que la vida en el seno de este mundo,
en estos tiempos de la Tierra es Amor? Basta, como lo decía, con mirar
alrededor vuestro para ver la confusión, para ver el fin de los sistemas, el fin de
29