LA GUERRA SUCIA EN LAS SOMBRAS.pdf

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Para ello, justo antes de abandonar su cargo, busco el
apoyo de los disconformes, se rodeo de los individuos más
fanáticos, y creo una repentina crisis interna de gobierno, que
casualmente precisaba de su máxima diligencia y atención.
Entonces, señalo a dedo algún tipo de conflicto con la
oposición, acusándolos de intentar un golpe de Estado
encubierto. En otros casos, esos políticos han recurrido al
trillado argumento de que se ha trampeado con los votos, que
se ha manipulado el proceso democrático, que los votos están
comprados o que el sistema informático esta “pirateado”.
Todo esto son siempre escusas recurrentes con que iniciar
un conflicto y una reacción por parte de algunos sectores de
la sociedad, de la que casi siempre se hacen eco los medios
de comunicación como cómplices del proceso. Hay incluso
casos
ciertamente
excepcionales,
con
maniobras
desconcertantes, donde el político reacciona de un modo
muy sospechoso en relación al cargo y poder que dirige.
Primero dimite y posteriormente, casi de forma inmediata se
presenta a la reelección, como renaciendo de las cenizas. Se
trata de un truco sucio pero legal dentro del orden
Democrático ya que si gobierna tres años, y antes de cumplir
el cuarto dimite convocando elecciones anticipadas, se
produce un puente de poder que nadie puede bloquear. Si por
suerte sale reelegido, obtiene inmediatamente un plazo de
poder extra, que nadie puede rebatir legalmente; lo cual le
permite conseguir más cuota de tiempo de poder y mandato,
y completar sus oscuros planes. Sobre este hecho hay que dar
la voz de alarma porque estas maniobras son intencionadas, y
lo peor, es que están previamente planificadas para lograr
algún fin, haciéndolas muy sospechosas.
Como parte de esta teoría de una guerra sucia, cuando un
político logra “establecer un puente de poder entre dos
mandatos consecutivos” esto puede ser a veces el preámbulo
y también el principal motor impulsor de la corrupción y de
los bruscos golpes de Estado; que sorprenden al ciudadano
de un día para otro porque participan altos mandos militares
o policiales, apoyando al político rebelde que proclama
defender engañosamente la Democracia y libertad de los
ambiciosos golpistas, que están ocultos en sus guaridas a la
espera del éxito. ¿Increíble, verdad?
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