LA GUERRA SUCIA EN LAS SOMBRAS.pdf


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Por desgracia, al margen de pruebas o indicios el absurdo
pretexto que han empleado alguna vez los gobiernos y sus
agencias de seguridad internas intentando encubrir y
defender sus propias actividades ilegales; que por supuesto
no han convencido a los ciudadanos ni a la prensa, solo han
sido actos criminales mafiosos sencillamente porque no se
pueden mantener dos varas de medir. No se puede exigir a
los ciudadanos que respeten las leyes, mientras que los
gobiernos y sus gorilas son los primeros en transgredirlas
cometiendo todo tipo de tropelías ilegales. Es más, las
concepciones ortodoxas de la defensa y seguridad nacional y
los acontecimientos que la rodean, nunca podrán ser usados
como escudo o excusa para atropellar la Democracia y las
libertades civiles individuales y paralelamente argumentar que
estas actividades se han usado para garantizar la paz, la
estabilidad y la tranquilidad de un país en beneficio de todos;
porque el político que diga eso esta mintiendo y esta
haciendo apología del gansterismo Estatal.
Sin embargo los políticos envueltos en esa oscura nube
mafiosa, una oligarquía de ambiciosa manipulación y poder;
de movimiento de los hilos desde las sombras, no han
dudado alguna vez en recurrir a estas sucias tácticas y
también a ese trillado argumento para justificarse ante los
medios de prensa cuando han sido descubiertos en un
escandalo político. Da pena pensar que los políticos metidos
en el Gorilismo piensen del ciudadano que es un ingenuo y
no se entera de lo que ocurre detrás de la cortina de un
Gobierno, porque en una guerra sucia los ciudadanos de un
país suelen llevarse la peor parte de todo este terrorífico
proceso.
Una nota que sorprende bastante es como reacciona más
tarde la propia sociedad cuando se destapan estos hechos,
adoptando una posición indiferente o distanciada ante estas
actividades de guerra inmoral, sin mostrar una excesiva
preocupación social por las actividades de la Mafia política
puesta al descubierto. Parece como si el desarrollo de una
política criminal de Gorilismo dentro de un Estado formara
parte de los métodos de guerra justificables por un gobierno,
y a largo plazo, fuera un acto políticamente aceptable o
correcto dentro de la Democracia.
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