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Mundo Desconocido: El Necronomicon

sido adulterada con magia egipcia, persa y árabe, así como con el gnosticismo y el misticismo griego.
Incluso los estudiosos que han visto el texto, creen que es posible separar una por una las adulteraciones
hasta la aparición del original.
Para los lectores que saben poco o nada de magia, sugeriría la lectura de The Sacred Magicien, A
ceremonial Diary (Paladín Books, 1976) como una breve y sencilla introducción al Necronomicon. Se
trata simplemente del diario de un mago moderno que describe cómo dedicó seis meses llevando a cabo
la Operación mágica de Abraha-Melin (o Abra-melin) el Mago, y cuáles fueron los resultados que
obtuvo. Esto puede convencer a cualquiera que la práctica de la magia es un asunto largo, tedioso y
extremadamente preciso. Quien esté interesado en repetir la experiencia de George Chevalier sólo tiene
que comprar o pedir prestado a una biblioteca un ejemplar de la traducción de Abra-Melin the Mage de
McGregor Mathers (pero debe saber que, una vez iniciada, la Operación debe completarse o, según los
magos, las consecuencias pueden ser muy desagradables). Aleister Crowley ha descrito en sus
Confessions cómo llevó a cabo la Operación en su casa cerca de Loch Ness y que, efectivamente, vio
entes demoníacos desfilando alrededor de la habitación. Podemos descartarlo por mentiroso, pero todos
los estudiosos serios de la magia aceptarían que la correcta realización de la Operación debería producir
un resultado como éste.
En Secret Names se describe una Operación similar para invocar a los Antiguos. Aunque no está
publicada íntegramente, a cualquier estudioso de magia le sería fácil reconstruirla a partir de los
fragmentos ofrecidos en aquellas páginas. Por mi parte, no estoy dispuesto a aventurar una opinión sobre
si realmente "funciona". Para empezar, es posible que ya no comprendamos algunas operaciones
prescritas en el ritual. Por otra parte, siempre existe la posibilidad de que todo ello sea una completa sarta
de disparates supersticiosos y que los "Antiguos" nunca hayan existido. Sólo una cosa es totalmente
cierta: que una vez se haya publicado íntegramente el ritual, grupos de "magos" de todo el mundo
intentarán invocar a Hastur, Nyarlathotep y Cthulhu. Por tanto, debería quedar rápidamente en claro si
los Antiguos tienen alguna existencia real. A decir verdad, aventuro la opinión de que el trabajo
realmente importante sobre el Necronomicon será realizado no por los magos, sino por seguidores de
Carl Jung, que lo contemplarán como un documento que describe los estratos tanto tiempo sospechados
en la mente humana. Estoy de acuerdo en que es exasperante que queden tantos cabos sueltos en esta
historia. Evidentemente, esto no siempre será así. Incluso he encargado recientemente a un experto
investigador la búsqueda de todo cuanto pueda sobre la masonería egipcia de Boston del siglo XIX y, si
es posible, sobre la implicación en ella de Winfield Lovecraft. Indudablemente deben existir informes
que describan su iniciación y cuál fue el grado que alcanzó. En la actualidad mantengo correspondencia
con un erudito checo que intentará seguir la pista del compendio original de Alkindi en la biblioteca del
medio loco Emperador Rodolfo II. Ha podido comunicarme que cuando Dee y Kelly se marcharon de
Praga para ir a Leipzig en mayo de 1686, el nuncio del Papa presentó un documento al Emperador en el
que se les acusaba de haber conjurado "espíritus prohibidos". ¿Estuvo Dee ensayando el ritual de los
Secret Names? Como las autoridades comunistas desaprueban cualquier idea de "ocultismo", mi
corresponsal tendrá que actuar con precaución, por lo que, probablemente, sus pesquisas tienen menos
probabilidades de éxito que las de mi amigo americano.
Pero lo que me parece perfectamente claro en este momento no es sólo que Lovecraft aprendió de su
padre el capítulo de los Secret Names, sino que el documento pasó efectivamente por sus manos. Hay
demasiadas similitudes entre sus Mitos Cthulhu y el manuscrito cifrado de Dee para que sea posible
admitir cualquier otra explicación.
Esto plantea de nuevo algunas interesantes preguntas, a las que mi amigo Sprague de Camp está
actualmente buscando respuestas. ¿Cómo entró Howard en posesión de este libro? Siendo así que su
padre murió cuando él tenía ocho años, apenas podemos creer que Winfield Lovecraft se lo diera.
Además, posiblemente era propiedad del Templo de Boston. También parece improbable que Suscite
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