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La versión que trascendió le produjo al Prof. Pivel un disgusto tremendo, al punto que en una reunión del
Directorio en Casa de los Lamas tuvo que se asistido en forma urgente por un paro cardíaco.
16 de marzo de 1988. El Directorio y la Convención del Partido Nacional se reúnen para rendir homenaje a
Wilson Ferreira Aldunate fallecido el día anterior.
17 de marzo de 1894. Fallece el primer Presidente del Honorable Directorio del Partido Nacional, Ernesto
de las Carreras. Afiliado desde joven al nacionalismo, prestó servicios en la guardia
nacional que fuera ametrallada en la Plaza Constitución. Luego tomó parte en los
movimientos del 56, con Villasboas y Chopitea, y en la campaña a favor de Berro.
Estuvo en la defensa de Paysandú como ayudante del coronel Emilio Raña. Fue hecho
prisionero, salvándose milagrosamente de ser ejecutado. De su puño y letra fue la famosa
nota de parlamento pidiendo una tregua para enterrar a los muertos y curar los heridos.
Radicado en Buenos Aires, abocado a sus negocios, no tuvo dudas en el 70 para ir junto a
Timoteo Aparicio y participar de la revolución del Quebracho.
Cuando es designado el primer Directorio su nombre surge por consenso general, y asume
en la ciudad de Buenos Aires junto a los doctores Vicente Mongrell y Jacobo Berra, Eustaquio Tomé, Aurelio
Palacios, Joaquín Requena, Ramón Artagaveytia, Vicente Ponce de León, Agustín de Vedia, Juan Angel
Golfarini, Eduardo Acevedo Díaz, Guillermo Melián Lafinur, Julio Arrué, Darío Brito del Pino y Teodoro
Berro.
17 de marzo de 1897. Batalla de Tres Arboles. El pequeño ejército comandado por el Coronel Diego Lamas
estaba compuesto así: Cnel. José Nuñez, 352 soldados de infantería y
165 de caballería, Cnel. José González, 446 hombres, Coroneles
Cicerón Marin y Ramón Batista (División San José) 216 hombres,
Cnel. Juan José Días, (Escuadrón Soriano) 81, Comandante Urán
(Escuadrón Dolores) 53. La madrugada se anunció con una descarga
que partió de las fuerzas gubernistas, haciendo saltar las brasas de
los fogones del Estado Mayor de Lamas. Una guardia avanzada de la
División Porongos (10 hombres) fue totalmente diezmada. Lamas y
Nuñez se condujeron impasibles ante el súbito ataque. La División
San José inició el encuentro. Lamas obtuvo la victoria a costa de 172
bajas entre muertos y heridos. En el mensaje a sus compañeros puede
leerse: ”En nombre del Sr. Delgado del Exmo. Comité de Guerra (Dr. Duvimioso Terra) y en el mío propio
os felicito a todos por el triunfo de ayer, complaciéndome en citar los nombre de vuestros bravos jefes de
División los señores Coroneles Juan J. Días Olivera, José González, Cicerón Marin y Ramón Batista, y muy
especialmente el del Señor Coronel don José Núñez quien al frente de su
denodada infantería fue de los primeros en acudir al fuego constituyéndose en
factor principal de la victoria. Sobre el campo de batalla han quedado algunos
de nuestros queridos compañeros. Honor a su memoria. Han muerto por las
libertades patrias, fin el más glorioso a que puede aspirar un soldado
republicano”. También Nuñez recuerda a los caídos, en su parte al Coronel
Lamas; “la victoria conseguida nos cuesta la vida de algunos camaradas que
