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De origen herrerista, fue de las figuras principales de la Unión Blanca Democrática y en 1963 presidió la
Convención del sector. Falleció en marzo de 1973.
16 de marzo de 1897. El Cnel. Diego Lamas en el Campamento Rolón, el día anterior a la batalla de “Tres
Árboles”, da a conocer la siguiente orden: “Soldados del Partido Nacional:
Venimos a luchar con las armas, ya que los medios pacíficos se han agotado en
vano, porque prevalezcan las instituciones patrias, la honradez política y
administrativa y el buen derecho de todos los orientales, sea cual fuera su credo o
su divisa. Invoco estos altos propósitos para exigiros subordinación completa,
obediencia pronta y exacta a los mandatos de los superiores jerárquicos, orden el
combate y fortaleza en las marchas…”
16 de marzo de 1897. Llegan al puerto de “Las Delicias” los vapores “Don Pepe” y “Fortuna” con los 185
hombres que integraban el batallón “Gral. Leandro Gómez”. Al mando
estaba el Comandante Apolinario Vélez y el Mayor Luis Massa. Entran en
combate el 23 de marzo en Rincón de Aurora donde rechazan a fuerzas
enemigas muy superiores y sólo sufren dos bajas: el clarín Pedro Frápoli y
el soldado Aurelio Sagastume, quién mortalmente herido había quedado en
un rancho de las inmediaciones y a la llegada de tropas de gobierno fue
sacado de arrastro y degollado de manera salvaje.
Recién el 29 de abril logran incorporarse al grueso del ejército y tienen
destacada participación en Cerros Blancos donde Vélez fue herido en el
tobillo derecho.
16 de marzo de 1903. “Vendo novillos a 16 pesos”. Así rezaba el telegrama que Saravia envió a los jefes
políticos anunciándoles el comienzo de la revolución.
16 de marzo de 1904. Acción de Cerro Aurora. A cuatro leguas de Rivera el Comandante Barrios es
derrotado por Basilio Muñoz y Francisco Saravia. Estaba para incorporarse una columna de cerca de dos
mil hombres al mando de Guillermo García. Como segundo jefe de la fuerza venía Carmelo Cabrera.
Julio Barrios, ex lugarteniente de Saravia en el 97, era un habilísimo guerrillero y aprovechó las
peculiaridades del terreno para retardar la incorporación.
Saravia envió a Muñoz con 300 o 400 tiradores de su División, quién lo derrotó y lo obligó a Barrios a
internarse en Brasil con sólo 18 de sus hombres.
El diario “La Nación” de Buenos Aires refiriéndose al episodio define a Basilio Muñoz como: “hombre joven
con título académico, de distinguida familia uruguaya, es el representante del hombre de la ciudad puesto al
servicio de un ideal revolucionario en que el espíritu civilizador de las ciudades es supeditado por el instinto
primitivo del caudillaje de otras épocas”.
16 de marzo de 1984. El presidente del H. Directorio del Partido Nacional, Prof. Juan Pivel Devoto, se
entrevistó con el Tte. Gral. Pedro Aranco, y entre los tantos temas tratados se habló de la hipótesis de que el
próximo presidente de la República fuera electo indirectamente por la Asamblea General. De ésta forma
Wilson Ferreira quedaba habilitado para ser elegido.
El Partido Colorado no bien tomó conocimiento se opuso argumentando que el Partido Nacional trataba de
cambiar el cronograma y prolongar el mandato de Álvarez.
Pivel desmintió las declaraciones coloradas y un comunicado de igual tenor de la Junta de Comandantes en
Jefe. Afirmó que había planteado elecciones indirectas, pero negó que el planteo debía vincularse con
Wilson, quién por su parte, desde España, expresó: “Vamos a decirlo una vez más con máxima claridad:
cada día, cada minuto de presencia del Sr. Álvarez al frente del gobierno son un día, un minuto de más. Ni mi
partido, ni yo, ni nadie en el Uruguay aceptará fórmula alguna que suponga la prolongación directa o
indirecta de su permanencia en el cargo que usurpa”.
