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lo que él decida. No hay, no puede haber otro camino, a pesar de que muchos lo anden olvidando. Algunos
que estaban acostumbrados a ello y otros que acuden presurosos, quizá cansados de tanta lucha, a subirse al
carro del vencedor; Repito, consúltese al pueblo, él dirá su palabra. Y cúmplase su decisión”.
Buscó de esta manera que los mecanismos constitucionales habilitaran el fin de la administración de
Bordaberry, un objetivo que también compartían el Partido Colorado y el Frente Amplio.
Bordaberry ya había pactado con los mandos militares y comenzó una escalada de difamación de los
dirigentes políticos, en el curso de la cual se pidió el desafuero de varios parlamentarios que fueron negados
por todo el sistema político, consciente de que se trataba de una maniobra destinada a desprestigiar al
Parlamento.
El 26 de junio por la noche se procede a la disolución de las cámaras y Wilson pronuncia un discurso ante el
Senado y arroja a los autores de la violación de sus juramentos “el nombre de quien será su más
irreconciliable enemigo y vengador de la República”, culminando con un emocionado “Viva el Partido
Nacional”.
A la salida de un Palacio Legislativo vacío, Wilson contaba: “...veo que es un policía el que me detiene.
¿Cómo a un senador con inmunidades, lo van a detener en la puerta del Palacio? Entonces saqué un pequeño
revólver de aquellos 38 Special, que era muy pequeñito, y por suerte nadie lo vio. Yo lo extendí al costado de
la pierna y por suerte lo pude guardar de nuevo, porque esa mano uniformada me dice: “Senador, senador,
¿tiene dónde ir? Mi casa es muy humilde, pero ahí no lo van a ir a buscar”. Era un policía, un cabo”.
(Reportaje de la revista Guambia, marzo de 1985. El policía se llama Angel Agraso Gómez.).
EL EXILIO.
Esa misma noche partió al exilio junto a su esposa. Partió hacia Punta del Este,
y desde el aeropuerto del Jaguel hacia Buenos Aires a refugiarse junto al
presidente de la Cámara de Diputados, Héctor Gutiérrez Ruiz y los senadores
Zelmar Michelini y Enrique Erro.
En 1974 una amenaza de muerte lo hizo trasladarse a Perú, de donde regresó
meses después. En mayo de 1976, comandos armados secuestraron y asesinaron
a Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz (sus cuerpos fueron encontrados junto
a los de William Whitelaw y Rosario Barredo, ambos integrantes del M.L.N.-T),
escapando Ferreira de correr la misma suerte.
Wilson había sido avisado con anterioridad a los hechos del riesgo que corría su
vida. En una reunión clandestina en el estudio jurídico del Dr. Ricardo Vidal en la Ciudad Vieja, un grupo de
dirigentes del Partido Nacional encabezado por el senador Carlos Julio Pereyra recibió del oficial de la
Armada Capitán Bernardo Piñeyrúa, de notoria militancia nacionalista, la información de que estaba en
preparación un atentado contra Wilson. Piñeyrúa, semanas después, volvió a reiterar su denuncia ésta vez
por carta, la que fue incautada por los servicios de inteligencia de la dictadura, lo que le valió a Piñeyrúa ser
arrestado.
Refugiado en la embajada de Austria partió a Europa, no sin antes dirigir la “Carta a la Junta Militar
Argentina”, que se convirtió en uno de los más importantes testimonios contra las violaciones de los derechos
humanos perpetrados por la dictadura instaurada en la Argentina el 24 de marzo de 1976: “...Cuando llegue
la hora de su propio exilio, que llegará, no lo dude, General Videla, si busca refugio en el Uruguay, un
Uruguay cuyo destino estará nuevamente en manos de su propio pueblo, lo recibiremos sin cordialidad ni
afecto, pero le otorgaremos la protección que usted no dio a aquellos cuya muerte hoy estamos llorando” (24
de mayo de 1976).
A partir de entonces Wilson recorrió el mundo denunciando la situación del país y reclamando la libertad de
todos los presos políticos, especialmente la del gral ® Liber Seregni. Su exposición ante el Comité Fraser del
Congreso de Estados Unidos derivó en la aprobación de la Enmienda Koch, que suspendió la ayuda militar a
Uruguay.
“Desde hace cuatro años, mes a mes, en mi patria muere más gente que la que nace, pues los hijos de
nuestros muchachos están comenzando a nacer en el extranjero” (17 de junio de 1976).
