Libro Oro Celeste en baja.pdf

Vista previa de texto
José Leandro Andrade en
un Café de Amsterdam.
Pero aún tenía fútbol en sus piernas. Andrade fue convocado para jugar el primer Mundial de la historia, en
Uruguay, precisamente, en 1930. Formó parte de ese
mítico once (Ballesteros; Nasazzi, Mascheroni; Andrade, Fernández, Gestido; Dorado, Scarone, Castro, Cea e
Iriarte) que se proclamó campeón del mundo. Andrade
estaba ya en decadencia, pero aún así aportó lo suyo,
como una jugada defensiva que perfeccionó, llamada la
tijera: se lanzaba frente al atacante rival que llevaba el
esférico, estirando mucho la pierna izquierda, mientras
que, con la derecha, le arrebataba la pelota.
ORO CELESTE
Uruguay ganó el oro y Andrade ya era un héroe nacional.
Pasó por Nacional y Peñarol, aunque empezó a tener un
tren de vida que le pasaría factura. Además, desde los
Juegos Olímpicos arrastraba una extraña lesión que a la
postre acabaría con su carrera. En un lance de un partido, chocó contra un poste, provocándole un problema en
la vista que degeneró poco a poco.
69
