Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf


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2 de marzo de 2012
Se ve que los 7g de liebre que comió ayer no los digirió tan rápido como me lo esperaba ya que hoy
amaneció en un peso de 117g. Por suerte la pérdida de peso se acelero durante el día y a las 17:00 se
encontraba en 111g. Un buen peso como para ir a probar suerte al campo.
Esta vez en el morral a demás de las picaditas y el gorrión iba una palomita, de esas que son solo un poco
más grandes que los gorriones (Columbina picui), casi del tamaño de un tordo.
Para ver si de una vez por todas conseguía ese tan deseado lance lo arroje varias veces hacia donde se
encontraban algunas palomitas y otros pájaros pero los seguía ignorando, incluso llegó a posarse entre
medio de dos de ellas. Esto me confirmo que todavía no las asocia como una presa potencial así que saqué
del morral la que llevaba, lo llame al guante y se la libere al mismo tiempo que lo arrojaba a él y le daba la
grita. Una vez más volvió a ignorarla. Lo volví a llamar al guante y esta vez saqué el gorrión. Repetí lo
anterior pero el resultado fue totalmente diferente, en cuanto el gorrión abandono mi puño el hizo lo
mismo con el guante y se puso a pocos centímetros de su cola. Cuando llegaron a un alambrado el gorrión
se poso en el segundo de los siete hilos y Necul siguió de largo pasando entre el segundo y el tercer hilo,
casi de inmediato giro 180° y volvió a pasar entre el alambrado trabándolo y cayendo al suelo. Para cuando
yo llegué el gorrión ya estaba sin vida, le di la picadita de siempre, lo dejé pelar un poco y le ayude a abrir
el gorrión, pero él lo que quería era subir al guante así que se lo permití y nos fuimos junto a la camioneta
para que comiera tranquilo. Al regresar a casa (pesaba 122g) lo enjardine hasta que se hizo la hora de ir a
dormir.
3 de marzo de 2012
Hoy volvimos a levantarnos como de costumbre a las 7:00, hora en la que Necul estaba pesando 118g. La
mañana y parte de la tarde la pasó en su percha, enjardinado hasta las 16:30 que lo lleve al campo. En
realidad no lo pensaba sacar, la idea original era la de conseguir una paloma para dársela en casa y así ir de
a poco metiéndolo a esta presa. Cuando estaba buscando la
paloma en el campo me encontré con que por un camino rural
había pasado el regador y los gorriones y chingolitos andaban
picoteando vaya uno a saber qué así que hubo cambio de planes, la
paloma (que por suerte conseguí) se convertiría en señuelo si hacía
falta pero tenía que traer a Necul a ver qué hacía antes esos
gorriones.
Cuando regrese a casa metí la paloma en el morral junto con 7g de
liebre, le cambié las pihuelas a Necul y después de pesarlo (109g)
salimos para el campo. Esta vez se trataba de una calle rural que de
un costado tenia primero un maizal y después unas cuantas
hectáreas de soja pero en frente no estaba trabajado por lo que
entre los pastos andaban unos cuantos pajaritos. Nosotros íbamos caminando por la calle pero costeando
el pastizal que era donde se paraban los gorriones. Cuando irían unos 15 minutos de caminata abandono el
guanta y parecía que iba a posarse en el suelo pero cuando estaba llegando veo que delante de él se
levantan dos palomitas (Columbinas picuí), él las sigue por unos 50mts pero finalmente desiste y pega la
vuelta. Lo recojo en el guante y seguimos caminando.
No muy lejos de donde ocurrió lo de las palomitas se nos levanta una perdiz y una vez más Necul trata de
conseguir su primera captura así que comienza la persecución. La perdiz le llevaba una buena distancia
pero el insistía. Lo que hay que aclarar es que todo esto ocurría sobre un cuadro sembrado de soja.
Después de volar unos 100mts dentro del sembradío y un poco antes de llegar a un maizal la perdiz decidió