Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf

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Cuando llegamos el viento era bastante más fuerte que en el pueblo y no me quise arriesgar demasiado así
que solo le hice hacer unos vuelos entre las plantas y cuando no me vio coloque el gorrión en el suelo. Lo
llame al guante y nos dirigimos hacia donde estaba el pajarito quien se había escondido entre los pastos.
Después de insistirle un poco con el pie logre que levante vuelo, casi de inmediato hizo lo mismo Necul
trabándolo a pocos centímetros del suelo. Dejé que lo mate tranquilo y cuando comenzó a pelar lo subí al
guante y lo deje comer al costado de la camioneta.
Al volver a casa a las 12:00 estaba en 119g.
El resto del día lo pasó enjardinado pero sin comer más que dos picaditas de perdiz a las 19:00.
28 de febrero de 2012
Iniciamos el día a las 7:10 con Necul pesando 113g.
Como el día estaba lindo de la balanza pasó directamente a su percha para permanecer enjardinado hasta
las 11:30. A esta hora ya había bajado a 109g lo que me hacía suponer que si veía algún pajarito cerca tal
vez tuviera la suerte de conseguir el primer lance. Por desgracia en el lugar al que fuimos no había casi
nada, solo dos torcazas que salieron bastante lejos. Mientras caminabas el trataba de salir del guante para
ir a posarse en algún lugar y así poder volver y recibir su picadita así que para corregir esto y que no se le
haga costumbre decidí darle el gorrión que llevaba en el morral. Se trataba de un gorrión atado a un hilo
de un poco más de un metro que en la otra punta tenía un contrapeso que le dificultaría alejarse
demasiado. Cuando lo saque del morral, lo deje en el suelo y me alejé cubriéndolo con la espalda para que
Necul no lo viera tan rápido. Cuando giro y quedamos frente a él a unos 10mts no tardó nada abandonar el
guante y trabarlo sin problema. Fue aburrido pero efectivo. Una vez muerto el gorrión le mostré el guante
y subió de un saltito llevando el gorrión en sus manos, recompensé con varias picaditas, lo deje terminar
de comer en el guante y volvimos a casa.
Una vez en casa lo pese y la balanza acusaba 123g.
29 de febrero de 2012
Hoy también nos levantamos a las 7:00 pero su peso era un poco más alto que el de ayer, en vez de estar
en 113 estaba en 115. Por esta razón tuvimos que esperar hasta las 15:40 para ir al campo y así y todo
cuando fuimos seguía un poco alto ya que se encontraba en 112g pero las 24hs de ayuno que tenia encima
seguro harían bien su trabajo.
La idea era la misma que la de ayer, tratar de conseguir algún lance real y para lograrlo fuimos a una
especie de canal seco donde las colas de zorro (Cortaderia selloana) suelen alojar varias especies de
pajaritos. Al principio el insistía con volar a posarse en algún lugar pero las pihuelas lo mantenían sujeto al
guante. Después de unos minutos de caminata noté que ya prestaba más atención al terreno, sobre todo a
los cuises que pasaban junto a nosotros, pero seguía ignorando a los chingolitos a pesar de que lo arroje
más de una vez hacia algunos que salían bastante cerca de nosotros.
Después de una media hora creí conveniente usar el gorrión que tenía en el morral. Se trataba de una
hembra que había conseguido a la mañana con la trampera por lo que estaba en perfecto estado, solo la
había mermado un poco sacándole 3 plumas de su ala izquierda. Lo que ocurrió a continuación me llenó de
alegría. Parado en la intersección de dos calles rurales tenia a Necul en la mano izquierda y con la derecha
sujetaba lo que se convertiría en su primer escape verdadero.
