Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf

Vista previa de texto
15 de febrero de 2012
Se ve que el tordo que comió ayer le costó digerirlo porque hoy a las 7:00 todavía estaba en 121g. De la
balanza lo pasé a su percha y ahí permaneció hasta las 13:15 hora en la que su forma de piar me convenció
de darle de comer a pesar de que estaba en 113g. Su respuesta me sorprendió muy gratamente,
nuevamente voló perfectamente desde diferentes partes del patio al guante y después un vuelo
espectacular al señuelo. Lo deje comer un poco y lo coloqué de nuevo en la percha, ahora con un peso de
121g.
A las 17:00 nuevamente insistía pidiendo comida, por curiosidad lo pesé y compruebo que se encontraba
en 119g pero su comportamiento me alentó a volarlo una vez más. Lo coloqué sobre un montón de leña y
lo llame al señuelo consiguiendo una respuesta perfecta, como premio lo deje comer todo lo que quiso del
pajarito que use como señuelo y con eso
terminamos el día en un peso de 130g.
16 de febrero de 2012
A las 7 de la mañana Necul estaba en un
peso de 125g.
Su día transcurrió un poco adentro de la
casa y otro poco enjardinado ya que la
lluvia se presentaba de manera
intermitente. Para las 16:45 solo era una
garua así que opté por volarlo afuera
pesando 112g. Hizo varios vuelos dese
diferentes lugares hasta el puño y
terminó con uno un poco más largo al
señuelo. Después de comer el gorrión
quedó en 130g a eso de las 6 de la tarde y
dimos por terminado el día.
17 de febrero de 2012
Hoy nos levantamos a las 7:30 y al igual que ayer Necul pesaba 125g.
Según el servicio meteorológico los días de lluvia van a seguir y hoy no fue la excepción. A la mañana
estuvo lloviendo por lo que lo solté en mi cuarto para que se ejercite un poco y al mediodía lo recogí
llamándolo al guante con una picadita. Acudió de inmediato.
A las 17:00 pesaba 112g y nos dedicamos a hacer unos vuelos en el patio de casa. Corte 5g de paloma en
varias picaditas y prepare un pajarito como señuelo. Venia todo de maravilla hasta que en uno de los
vuelos, cuando lo arrojo del guante escucha las codornices que tenía guardadas en una jaula cercano y se
olvida por completo de lo que estábamos haciendo. Tuve que acudir a buscarlo ya que estaba a punto de
tirarse sobre ellas. Me acerqué, lo llame al señuelo y lo dejé pelar y comer tranquilo sobre el guante.
Después de terminar de comer quedo con 126g.
