Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf


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6 de febrero de 2012
Hoy me levante un poco más tarde que ayer, recién a las 7:30 vi que Necul pesaba 117g. Nunca deja de
sorprenderme la capacidad que tiene para “regular” su metabolismo en base a la cantidad de comida que
ingiere. Había llegado a bajar ¼ de gramo por hora, pero como ayer había comido todo lo que quiso bajó
10g en 13 horas, y eso que había comido paloma.
A las 8:45, cuando le fui a dar de comer no lo puse en la percha de todos los días por miedo a que no se
anime a bajar como ayer, lo coloque sobre una piedra y
empecé a mover un gorrión a unos metros de donde estaba y
no tardo en trabarlo. Lo dejé picotear un poco, siempre busca
el cuello, y después lo subí al guante para que termine de
comerlo, Alcanzó los 123g. El resto de la mañana lo pasó al
solcito ya que estaba fresco y al mediodía lo guarde dentro
de la casa porque no iba a estar por unas horas y no me
animo a dejarlo enjardinado solo.
A las 13:30 lo volví a enjardinar hasta las 16:00 cuando
encontrándose en un peso de 116g lo llamé por segunda vez
en el día a un gorrión que hacía de señuelo. El resultado fue el mismo que el de la mañana solo que a una
distancia un poco mayor. Se lo comió todo aunque tardo un poco más de una hora y quedo en 122g.
Pasadas unas dos horas de esto volvió a piar como si tuviera hambre así que conseguí un nuevo gorrión y
lo volví a llamar al señuelo, tardó un poco más pero finalmente también lo trabó y se lo comió casi todo
por lo que paso de 120 a 127g.

7 de febrero de 2012
Como era de esperar después de los tres pajaritos que se comió ayer mientras reforzábamos el trabajo con
el señuelo, hoy a las 7:00 de la mañana se encontraba en 124g. Lamentablemente la bajada de peso que le
he venido realizando ha hecho que comenzara a piar, incluso encontrándose en estos 124g. Espero que no
se intensifique y se le quite pronto.
Siendo las 9:30 y expulsada ya la egagrópila pesaba 121g y piaba como si hicieran 3 días que no comía. Lo
saqué de la percha, le puse el fiador y lo deje en el suelo. Me aleje unos metros y comencé a mover una
torcaza recién sacrificada. El no voló pero se acerco a los saltitos y una vez sobre ella comenzó a comerla,
la buena noticia vino cuando acerque el guante para levantarlo, dejó de comer y subió al guante pelado.
No tenía nada en el guante pero él se subió igual, así que de inmediato tome la paloma y se lo ofrecí para
que comiera. Viendo este pequeño avance decidí dejarlo comer un
poco pero no demasiado para a la tarde poder ir un poquito más
lejos en el entrenamiento. Llevarlo al campo.
Desde que lo baje del puño hasta las 18:00 que fuimos al campo
permaneció en su percha y por suerte los piidos menguaron un
poco, solo cuando me veía se intensificaban.
Para las 6 de la tarde había bajado a 115, entonces le coloque el
fiador, metí un nuevo pajarito al morral para usar de señuelo y
salimos para el campo. El calor era impresionante, en los postes del
alambrado se veía a los pobres chimangos parados con las alas y el
pico abierto tratando de refrescarse un poco. Cuando llegamos
aseguré el fiador a una estaca y lo deje en el suelo. El pasto si bien
no era mucho había algunos un poco altos y sumado a la poca altura
de Necul formaban una combinación no del todo favorable. Yo
suponía que en cuanto me aleje iba a tratar de volar para algún lado
pero se sentía tan desconcertado y tenia tanto calor que lo único que atinó a hacer fue jadear casi como un
perrito. Al pajarito/señuelo no le dio demasiada importancia así que me acerque lo recogí en el guante y le
deje comer solo la cabeza del pájaro. Cuando volvimos a casa estaba en 116g.