Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf

Vista previa de texto
Introducción
Aburrido frente a la computadora, sin demasiado para hacer en
una mañana lluviosa que no me deja salir de la casa y con Necul
que duerme muy plácidamente después de haber tirado tres
plumas dando inicio a su tercera y adelantada muda me dispongo
a escribir. Voy a empezar aquello que tantas veces pensé en
hacer y por pereza vengo postergando.
Hablando con Santiago Castrilli me enteré que en El Niego,
criadero de Sergio Fazio y de donde salió Necul había 4 huevos
de grises que iban por el camino del éxito, es decir que
seguramente la temporada del 2015 contaría con algunos de
estos chiquitines volando por diferentes zonas del país. Eso me
hizo pensar en que quizás podía probar de escribir algo que les
sirva a esas personas que vuelen por primera vez un gris. Voy a
intentar describir lo más detalladamente posible pero siempre tratando de evitar caer en la pesadez mi
experiencia con este pequeño falco. No es mi intención que esto se convierta en un tratado de cetrería ni
en la descripción de una especie prácticamente desconocida por este arte, nada más lejos que eso, solo
pretendo compartir anécdotas y redactar lo que me parecen particularidades que quizás les sirvan a
aquellas personas que se dispongan a volar un gris.
Para intentar compensar mi carencia en la escritura y hacer la lectura más amena voy a sumar la mayor
cantidad posible de fotos o dibujos que ayuden a interpretar aquello que trato de describir rogando que se
cumpla el viejo refrán “una imagen vale más que mil palabras”.
Seguramente se me pasen por alto muchas cosas importantes y tantas otras todavía no haya llegado
siquiera a notarlas ya que recién llevamos juntos tres temporadas por lo que este es un proyecto que
quedará abierto a nuevas actualizaciones. Ojalá eso incluya las experiencias compartidas por otros cetreros
que se sumen a la aventura de volar uno de estos fantásticos halcones. Tenemos que dar a conocer al
mundo ésta especie endémica de nuestra tierra para que así todos conozcan los pequeños duendes que
azotan los montes del centro de la Argentina.
¡¡A volar grises!!
