REVISTA 3 web.pdf

Vista previa de texto
SER MAMÁ A
LOS 40
MENTE SANA
Aunque son muchas las mujeres que deciden postergar ser
madres, el reloj biológico indica que hay un tiempo que es
conveniente respetar. Motivos y consejos.
La fertilidad de la mujer disminuye a partir de los 35 años y alrededor de los 40 se produce un brusco descenso en la posibilidad de
gestación. Esto se traduce en serias dificultades para concebir el embarazo y más riesgos para sobrellevarlo, informa la red de medicina
reproductiva y molecular Procrearte.
Sin embargo, son muchas las mujeres que deciden tener un hijo a
través de distintos métodos de fertilización asistida.
Consulta profesional
Los médicos que tratan la infertilidad suelen ser ginecólogos, urólogos o especialistas en medicina reproductiva. Para consultar, es conveniente asesorarse con su médico de cabecera, su seguro médico o a través de referencias
de conocidos.
Especialistas de la red Procrearte explican que la gran mayoría de los sistemas
de salud (obras sociales, prepagas) no suelen cubrir los tratamientos debido
a que lo toman como una situación preexistente o no la consideran una enfermedad a pesar que la Organización Mundial de la Salud la definió como
tal. Por esta razón es conveniente conversar con el médico antes de iniciar un
tratamiento, los costos y la posibilidad de cobertura por el sistema de salud.
Explican que es importante tener presente que se corren riesgos genéticos
(naturalmente aumentan según la edad femenina y también masculina) por
otro lado, se describen mayores riesgos obstétricos (hipertensión, diabetes
gestacional y prematuras).
Además, se considera que hay mayor riesgo de aborto durante el primer trimestre y retardo de crecimiento en el tercero. Por este motivo, deben realizarse controles estrictos durante la gestación para controlar posibles complicaciones.
Tipos de tratamiento
Los especialistas en reproducción humana explican que en este tipo de casos
lo recomendable son las técnicas de Reproducción Asistida de baja y alta
complejidad.
• Las técnicas de baja complejidad más usadas son las relaciones programadas y la Inseminación intrauterina. Ambas consisten en determinar el momento de la ovulación y hacer que la pareja tenga relaciones programadas o
tomar el semen y colocarlo dentro del útero (inseminación) en ese momento.
Cuándo se realizan las indicaciones comunes para utilizar estas técnicas
son: existencia de un factor masculino debido al cual los espermatozoides
ingresan en bajo número al útero, cuando hay un factor en la interacción del
moco del cuello de la mujer con los espermatozoides que impide o dificulta
su ingreso al útero.
• Las técnicas de alta complejidad más usadas son la Fertilización in vitro y
el ICSI.
En ambos casos se implementa una estimulación de la ovulación acompañada
por el monitoreo de la respuesta de los ovarios y cuando los óvulos se presumen maduros se los extrae mediante una punción vaginal. Estos son fertilizados en el laboratorio con el semen del marido, se los hace crecer durante tres
días y luego se colocan en el útero de la madre.
Cuándo se realizan: Las indicaciones más frecuentes de Fertilización in vitro
son: enfermedad u obstrucción de las trompas, endometriosis, factor masculino leve. Y en el caso de ICSI es el factor masculino severo.
Tendencia social
Los especialistas en reproducción humana explican que los motivos
de la maternidad tardía tienen que ver con una cuestión social: “La
mujer se desarrolla en su área profesional, la búsqueda de la pareja
se posterga y con ella la maternidad. Las segundas y terceras vueltas
matrimoniales, hasta encontrar el hombre adecuado también influyen. Es un hecho que muchas veces no se tiene idea del descenso de
la capacidad fértil femenina a medida que aumenta la edad” sostiene.
Acompañamiento terapéutico
Los especialistas agregan que habitualmente se realiza un trabajo
multidisciplinario con asesoramiento y terapia psicológica en todas
las pacientes que buscan embarazo.
Sin dudas, el camino es difícil porque la ansiedad y frustración que
sufren estas parejas es mayor y se trabaja con recursos y estrategias
para manejar estos sentimientos.
Aunque la maternidad tardía es una tendencia que va en aumento, en
muchos casos no logra concebirse el embarazo y los especialistas
ayudan a las pacientes a buscar otras alternativas como la adopción.
Es importante informarse, conocer las limitaciones y prepararse para
un final que muchas veces no es el deseado, pero tampoco el único.
Consejos antes de iniciar un tratamiento
• Si la decisión está tomada no deberá postergarse la consulta médica especializada para hacer estudios y orientar la búsqueda.
• Incorporar ácido fólico a través de una dieta alta en vegetales
verdes y cereales o a través de complementos multivitamínicos que
pueden tomarse aisladamente. Este componente es imprescindible
para prevenir malformaciones como la hidrocefalia.
• Es de vital importancia renunciar al tabaco porque no sólo disminuye la fertilidad sino que hace más propenso el aborto y puede
generar complicaciones en los recién nacidos.
• Deberá realizarse un análisis de sangre para saber si tuvo rubeola y
en el caso de que no haya tenido, deberá vacunarse contra la misma
y esperar tres meses para concebir el embarazo. Está comprobado
científicamente que esta enfermedad puede generar malformaciones
graves en los bebés si se contrae durante el embarazo.
• Las pacientes que tengan un alto sobrepeso deberán iniciar un
programa de dieta y gimnasia antes de embarazarse porque esto
puede traer complicaciones como hipertensión arterial, diabetes y
retraso del crecimiento fetal intrauterino.
19
