TOPOGUIA edición mayo 2014.pdf

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CÓMO USAR ESTA TOPOGUÍA
En otro epígrafe se ha intentado establecer
el Punto de No Retorno, un lugar a partir del cual
el esfuerzo o el tiempo necesarios para llegar
al final de etapa (o a otra zona de abandono)
haga aconsejable seguir adelante en lugar de
volverse. Así mismo se ofrecen caminos alternativos o posibilidades de escape hacia vías de
comunicación convencionales o zonas habitadas.
Lo mejor será siempre, de todas formas, acudir
al sentido común cuando salten las alarmas.
La actividad cinegética, tanto de caza mayor
como de caza menor, tienen un peso importante
en la provincia. Hay que tener un cuidado especial
en los lugares que se celebren monterías o en los
días en que se levanta la veda. El senderista no
tiene que pasar desapercibido en esos momentos,
vistiendo o portando prendas reflectantes, no
abandonando bajo ningún concepto los caminos
y evitando emboscarse o ir en silencio. Mejor,
en cualquier caso, ir en grupo para hacerse
más visibles.
Las especies de fauna local potencialmente
peligrosas incluyen una especie de víbora, realmente muy difícil de ver pero algo más frecuente
en las sierras y montes. Los otros animales de
los que hay que huir son las especies de caza
mayor, especialmente los jabalíes, y numerosos
artrópodos. Entre estos los más peligrosos son
los escorpiones, escolopendras y las avispas
coloniales, todos más activos en el verano.
Otro himenóptero a respetar son las abejas.
Aunque acostumbradas al trasiego humano,
siguen siendo animales silvestres. Todas las
explotaciones apícolas están convenientemente
matriculadas y señalizadas por su potencial
peligro, y hay que tener en cuenta que se pasa
por bastantes colmenas a lo largo del GR.
Por la zona de los embalses discurren tres etapas
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Atención con las mascotas. Hay que llevarlas
siempre amarradas, sobre todo sino están
acostumbradas al ganado o son muy excitables.
Una estampida descontrolada puede provocar
un accidente de carretera o tren. Las vacas
se ponen extremadamente nerviosas con los
perros y pueden embestir.
Cuidado al pasar por un vado canadiense,
sobre todo si se ha optado por transitar en
caballerías. Siempre habrá un paso lateral
habilitado para animales que es el que hay
que utilizar. Con la lluvia los travesaños metálicos pueden provocar resbalones y causar
un accidente.
Los vados de los ríos y arroyos se deben
afrontar teniendo en cuenta el clima mediterráneo preponderante en Málaga. Las lluvias se
concentran en otoño y primavera y en ocasiones
suceden de forma torrencial, lo que puede generar peligro real en los cauces. Normalmente
los cruces de los cursos fluviales están bien
contabilizados y señalados, pero hay tantas
situaciones que son imposibles de prever.
Estos escollos en el camino cobran especial
importancia en la Serranía de Ronda, la comarca
de mayor pluviometría de la Provincia, y en
la etapa costera entre Estepona y Marbella.
No se debe beber en las fuentes no potabilizadas, que suelen estar convenientemente
señalizadas. Esto no se debe a la mala calidad
de las aguas, todo lo contrario, pero la falta
de control sanitario y, las más de las veces,
lo poco habituado que suele estar el usuario
a su consumo desaconsejan esta práctica.
El mayor peligro en el entorno mediterráneo
son los incendios forestales. En el improbable
caso de que sucediera una de estas catástrofes
estando en un sendero es necesario contactar
con el teléfono de emergencias 112. Es prioritario
tener muy claro en qué lugar se está para poder
dar todos los detalles de la actividad que se
está realizando y recibir instrucciones sobre
las posibles salidas o para la evacuación. Está
totalmente prohibido encender fogatas en el
monte, especialmente desde mayo a octubre.
GR-249 Gran Senda de Málaga
