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EN PAREJA
Miedo a las
Fantasías
Producto de nuestra imaginación y deseo, las fantasías se imponen produciendo múltiples efectos como
los celos de la pareja, la excitación y el temor.
Muchas de las mujeres temen las fantasías sexuales que su pareja
pueda tener, creen que si las piensan las van a realizar. Al contrario
de los hombres que se entusiasman con las fantasías que su pareja
pueda tener, porque las sienten más apasionadas.
Hemos tratado de sintetizar las diferentes inquietudes y preguntas
sin respuesta que tienen las parejas y conseguimos lo siguiente:
Consulta 1 ¿Por qué me pregunta mi mujer las fantasías sexuales que tengo, si después comenzamos a discutir sobre si la sigo
queriendo, si ya me cansé de amarla o simplemente si ya tengo a otra? Le reitero que ella me encanta y que sólo la quiero a
ella, pero ella continúa con el interrogatorio cotidiano. ¿Por qué
lo hace?
Respuesta- Esta escena de celos les sucede a muchas mujeres y a
bastantes hombres. Pueden ser por las siguientes razones:
Llevar un control sobre el amor que tiene su pareja y si siguen siendo
los únicos en su corazón.
Temen que con el tiempo la pasión desaparezca, aunque no el amor.
Porque no se dan cuenta que ellas y ellos también disfrutan de la
pasión que generan las fantasías sexuales que se realizan con la persona amada según el slogan: “Fantasee ahora y Excítese después.”
Consulta 2 No sé cómo dejar conforme a mi mujer. Me pregunta
si tengo fantasías sexuales. Si le digo que sí, quiere saber cuáles
son. Como fantaseo con chica lindas, hay pelea. Si se las niego,
me siento mal conmigo mismo porque no quiero mentirle. ¿Qué
debo hacer?
Respuesta- Considere que se trata de una escena de celos virtual.
Puede deberse a:
Que tiene miedo al abandono: asegúrele que son dos sentimientos
diferentes los fantaseados y los reales.
Su autoestima es baja: dígale cuánto le importa ella y cuánto la desea.
Si la comunicación verbal entre ustedes es escasa, deberían conversar más de lo qué significa cada uno para el otro, más allá de las
conductas y los gestos.
Por los tempranos conflictos sexuales ella cree que las fantasías son
sucias y malas.
Ignora que de las fantasías a las realidades hay un largo trecho. En
pocas ocasiones las fantasías son mucho mejor que la realidad.
“Más vale pájaro en mano que cien volando”, sería un lema realista.
No tema a las fantasías sexuales. Son las guardianas de la intimidad, el espanto del sexo proviene del cuco que nos enseñaron
los autoritarios y mandones que niegan esa portentosa fuente de
energía que es el erotismo y la fantasía es su vehículo.
Aprenda a aprobar sus fantasías: Pues expresan sus sentimientos
y sensaciones. Ser ético significa no causar daño ni a sí mismo ni
a nadie y fantasear no provoca ningún daño a nadie.
Consulta 3: “Creo que no tengo fantasías. Pero como todos me dicen que es imposible que no las tenga, quisiera saber exactamente qué son las fantasías, en especial
las llamadas sexuales.”
Respuesta- Son imágenes visuales y verbales más o menos fugaces que crea nuestra mente con los materiales
que le suministra nuestro cuerpo.
Son hechos biológicos, la mayoría de las veces involuntarios, en ese caso se imponen al individuo.
Otras fantasías son voluntarias y se usan para excitarse
sexualmente, para tranquilizarse, para darse ánimo o felicidad cuando una persona está sola o en pareja.
Por eso, siendo seres vivos es raro que no tengamos fantasías.
Lo más probable es que sin saberlo, es decir
inconsciente¬mente uno los reprime.
Consulta 4: Para tranquilizar a mi pareja le comenté que
no quería realizar ni con ella ni con nadie mis fantasías
sexuales, pero que las disfrutaba. Imaginé un “menajea-trois” (encuentro de a tres). Me contestó: “¡No fantasees más!”. Me calle porque explicarle que me gusta
soñar, me parecía agresivo. Me siento mal porque desde entonces no puedo hablar de sexualidad con ella.”
Respuesta- Debe aclararle que la principal beneficiaria al
tener esas fantasías sexuales, además de usted, es ella.
Las fantasías sexuales son el combustible mental que alimenta la relación erótica y que permite la erección, la eyaculación, la excitación y el orgasmo de ambos.
Nuestra cultura asigna roles al varón para que tome la iniciativa en la relación íntima y que sea más fogoso que la
mujer. Como debe mostrarse más eficiente que ella, las
fantasías sexuales alivian las exigencias del rendimiento
mecánico del sexo y lo trasladan al campo imaginario del
placer, el mismo placer que 5000 años atrás dio lugar al
libro del arte erótico hindú : el Kama Sutra.
Consulta 5: Necesito “tips” para detectar fantasías que
me hagan sentir cómoda. ¿Existen reglas para fantasear
sin re-mordimientos?”
Respuesta- No hay fantasías buenas ni malas; dependen
del uso que se les quiera dar. Imaginar no es lo mismo
que hacer.
Cuando la fantasía es un flash fugaz en el momento del
coito, se constituyen imágenes en sucesión alocada como
en los sueños.
Usted puede llamarlas cuando las necesita, por ejemplo
para el orgasmo pueden ser recurrentes.
En otras ocasiones pueden ser espontáneas y se
autoimpo¬nen, por la intensidad del deseo sexual.
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