PERIÓDICO NOVIEMBRE EDICION 23 2013.pdf


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COLOMBIA MÁS POSITIVA Noviembre de 2013

Salud

La Pastoral del Adulto Mayor de la Diócesis Sonsón Rionegro en convenio
con la Universidad Católica de oriente, está desarrollando una estrategia
de comunicación masiva con el objetivo de sensibilizar a la comunidad
en general acerca de la importancia de cambiar paradigmas y crear una

nueva conciencia en torno a la cultura del envejecimiento y vejez que
ayude al desarrollo del proyecto “Educando frente al envejecimiento a
las comunidades educativas, acompañamiento a Adultos Mayores no
institucionalizados y granjas comunitarias Pan y Vida en el Oriente de

Antioquia”. Para ello se utilizarán estrategias como los afiches, volantes,
un seriado de programas de televisión y radio, el uso de las TICs y la
publicación de una serie de 5 artículos que permitan generar nuevos
desafíos y retos frente al proceso de envejecimiento y vejez.

¿Qué es una nueva cultura del envejecimiento y la vejez? (I)
Por: Luz Beatriz Morales

Arenas*

C

omencemos por
entender la cultura como cúmulo
de usos, costumbres,
prác ticas, creencias,
valores, es decir de paradigmas que identifican un grupo humano,
el cual posee vínculos
bien sea de tipo territorial, etéreo o laboral,
entre otros; por ejemplo,
la cultura paisa, la cultura de los adolescentes, la
cultura de los vendedores ambulantes. Esta es
una manera por demás
elementar de definirla,
para retomar una definición un poco más ele-

vada podemos decir que
la cultura es la manera
como la especie humana
se adapta al medio natural y social, o sea a lo que
llamamos entorno.
Así entendido el concepto central, podemos
reflexionar en por qué
propendemos por una
nueva cultura? No es
nueva porque no exista,
desde luego que existe
una cultura o al menos
unos rasgos culturales
en nuestro medio, frente
al proceso de envejecimiento y la vejez, pero
proponemos una nueva
mirada, una nueva concepción de ellos, porque
no estamos satisfechos
con la forma como nos
miran y tratan, en general a los mayores de 60 o
hasta de 50 en la sociedad occidental; esto no
necesariamente se refiere al maltrato, que lo hay
y mucho, sino también a
la actitud sobreprotectora de nuestras familias en algunos casos,
incluso de algunos profesionales que nos dan
a los adultos mayores el
tratamiento que merece
un bebé, seguramente
nacido desde la ternura
que les produce nuestra
imagen o la actitud de
indefensión de algunos,
que también necesitan
una nueva mirada sobre
sí mismos.
Que quede claro que
no pretendo hacer un
una victimización de
mi grupo de pares, por
el contrario, esa nueva
cultura que soñamos
impulsar, dista de el lamento por nuestro papel
en la sociedad, es propositiva de una imagen
social reivindicatoria de
un ser humano que reconociendo las características de su edad, quiera
continuar vigente, siendo útil a la sociedad, a
su familia, a sus amigos,
o a quien quiera, en aras
de las experiencias y del
conocimiento acumulado, debido a las oportunidades que la misma
sociedad le ha otorgado.
Queremos que nos
perciban como personas que desde nuestros
roles cotidianos aportemos a la solución y no
al problema. Luchamos
por una imagen social
más acorde con nuestras
potencialidades, que en
la mayoría de los casos,
son múltiples y variadas,
y que no destaque nuestras limitaciones, las
que tampoco negamos
porque es lógico el desgaste o la enfermedad

se presenten conforme
van pasando los años,
pero que en la medida
en que nuestro espíritu
y nuestra mente se sientan jóvenes no vamos a
replegarnos a esperar el
fin, somos seres humanos con capacidad de
amar, con capacidad de
gozo, de creatividad, en
la medida en que nuestros derechos humanos
se respeten, y sean siempre acordes a los deberes
que como ciudadanos y
ciudadanas, miembros
de diferentes conglomerados humanos estemos
en capacidad de cumplir, no queremos ser
parásitos, queremos que
nos valoren en la justa
medida de nuestras potencialidades. Para ello
se requiere esa nueva
cultura de la vejez como
etapa normal del ciclo
vital, que debe ser estudiada y entendida como
lo que es y no como lo
que parece.
En cuanto al envejecimiento como proceso, es necesario tener
presente que se inicia
desde el momento de la
concepción puesto que,
permanentemente los
seres vivos estamos evolucionando en nuestro
desarrollo. De allí que es
necesario concientizar
las personas desde la niñez para que el envejecimiento se pueda realizar
de la mejor manera, según sus condiciones se
lo permitan y que no es
un acontecimiento privativo de los viejos, que
todos los días estamos
en dicho proceso y que
nuestra vejez podrá ser
más saludable, alegre
y productiva mientras
más conciencia tengamos de ella, y no la
miremos de soslayo,
con temor y aun con
desprecio, ya que la
longevidad es un logro
de la ciencia moderna
que con los avances y
cuidados en la salud ha
logrado que cada vez la
esperanza de vida sea
mayor, de ahí que en
menos de 15 años los
mayores de 60 seremos
más que los menores de
5 años, como ya ocurre
en Europa, el llamado
viejo continente que en
la era contemporánea
ya hace mayor honor a
su nombre por el envejecimiento de su población.
*Trabajadora Social
Secretaria de la Junta Directiva de Aprojudea
Luzmoralesarenas@gmail.
com