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en la PAL A B R A

somos pobres. Santiago pensó primero,
sin duda, en los desposeídos económicamente, pero la palabra pobre tiene un
significado amplio en la Biblia. En un
mundo caído somos pobres en un sinfín
de maneras. Podemos sentir aflicción,
dolor o sentimientos de culpa desgarradores. Podemos, también, estar inmovilizados por la poderosa mano de la soledad.
Podemos sentir temor por no saber si
tendremos algo de dar de comer a nuestros hijos, o si algún día tendremos hijos
que podamos llamar nuestros. No importa
de qué forma sea usted pobre, reciba esta
palabra del evangelio: Dios le ha elegido.
Como dice Santiago: “¿No ha elegido Dios
a los pobres de este mundo, para que sean
ricos en fe y herederos del reino que ha
prometido a los que le aman?” (Stg 2.5).
Puesto que Dios ha ordenado que se
dé una gran bienvenida a todos los que
somos marginados, y dado que la muerte
y la resurrección de Jesucristo crean una
nueva humanidad, Santiago no podía
entender por qué se seguía juzgando y
teniendo favoritismo. La iglesia es el lugar
donde nuestras diferencias externas dejan
de ser barreras y donde Dios nos da la
bienvenida a todos.
Para Santiago, esta referencia a “Cristo”
era muy importante (v. 1). Esencialmente
nos está preguntando: ¿Recuerdan que
el Señor es quien manda aquí? ¿Cómo
pueden ustedes tener favoritismo, cuando
Jesús es el Rey? El favoritismo era la negación explícita de la autoridad de Cristo
y de su mandato: “Amarás a tu prójimo
como a ti mismo” (v. 8).
La iglesia es el lugar donde los extraños
son amigos; donde todos son bienvenidos
y donde todo el mundo encuentra amistad.
Allí, los humildes son exaltados, y los desposeídos reciben abundancia. Quienes han
sido dejados a un lado son sentados en un
lugar especial en la mesa del Rey.
12 F E B R E R O 2 0 1 4 E N C O N T A C T O

REFLEXIONE + EXPLORE
n Un antídoto contra la condescendencia
y la discriminación es el reconocimiento
de que todos estamos necesitados de
que Dios llene nuestro corazón.
Lea Mateo 5.1-12, las primeras palabras
del Sermón del monte de Jesús. Note las
muchas clases de luchas, impotencia y
vulnerabilidad; el pasaje es una letanía
de las muchas maneras en que las personas necesitan de la gracia y el toque
sanador de Dios. ¿En cuál de estas áreas
está usted necesitado?
n Lea de nuevo Mateo 5.1-12, y esta vez
preste atención a cómo Dios interviene
en favor de cada persona. ¿Qué puede
significar la palabra “bienaventurados”?
¿Cuáles son las implicaciones para
nosotros cuando nos damos cuenta de
que todas las personas son bendecidas
por el mismo Dios, y de que encuentran
esperanza y sanidad en su amoroso
rescate?
n Santiago nos recuerda que Dios derriba
las barreras y crea una nueva comunidad inclusiva. Lea Hechos 2.42-47.
¿Cómo ve usted demostrado entre los
seguidores de Jesús este evangelio de
amistad y aceptación, sin diferenciación
de clase social, etnicidad o sexo?
RESPONDA
n ¿Dónde ve usted favoritismo, prejuicios
o temor en su vida? Pregúntele a Dios
cómo quiere Él que el poder de Jesús,
el Rey de nuestras vidas, derribe esas
barreras.
n ¿De qué manera puede el Señor estar
llamándole a relacionarse con otra
persona? ¿De qué manera está demostrando amar al prójimo como a usted
mismo?