SociologÃa JurÃdica.pdf

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UNIDAD III: Conformidad y desviación
4) En los últimos años hubo un considerable crecimiento del gasto público y privado en temas
ligados a la seguridad. Hay un significativo aumento de la posesión de armas entre los
particulares. Tanto en la oferta de servicios de Seguridad pública (comisarias) como privada
(p.ej. empresas de seguridad) se han detectados diferencias entre los barrios de sectores de
mayores ingresos con respecto a aquellos habitados por personas de menores recursos.
5) En relación a los jóvenes entrevistados, el delito no aparece como una actividad exclusiva
sino que, en muchos casos, se trata de una actividad que puede combinarse con un trabajo,
por lo general precario e inestable. La figura emergente no es la del “delincuente” que
construye una vida al margen de la ley sino la de jóvenes que alternan el trabajo con acciones
ilegales.
6) La familia, la escuela y la comunidad local parecen estar debilitándose en tanto marcos
protectores e integradores de estos jóvenes. En tal contexto cobran relevancia los grupos de
pares. Ellos tienen un lugar central como orientadores del comportamiento de los jóvenes
mediante la fijación de procedimientos de acción de carácter local.
7) Las normas de los grupos de pares son particularmente eficaces en un contexto de creciente
segregación intra e interclase.
8) Se observa un paulatino desdibujamiento de los límites entre lo legal y lo ilegal. En la
cotidianeidad de estos jóvenes hay una serie de recursos de acción disponibles para acceder a
fines determinados: trabajo, hurto, pedido, "apriete" a los que se puede apelar en distintos
momentos sin que su carácter de legal o ilegal aparezca muy relevante.
9) La percepción de lo que llamamos “horizonte de precariedad laboral duradera” es un factor
de importancia. En efecto, quizás más significativo que los bajos ingresos de un eventual
empleo, pesa la dificultad de vislumbrar una carrera laboral con algún tipo de ascenso social:
perciben (en el mejor de los casos) un futuro signado por la alternancia entre empleos
precarios e inestables y la falta de trabajo.
10) En lugar de cálculos de costo–beneficio, las acciones de estos jóvenes están regidas por la
articulación de lógicas de acción definidas en el interior de los grupos de pares. Hemos
llamado a éstas: lógicas de la necesidad, del ventajeo y del aguante.
11) Dichas lógicas deben ser tenidas en cuenta a la hora de planificar intervenciones públicas.
Ellas cuestionan la eficacia de las políticas de disuasión. En efecto, éstas se basan en el
supuesto de un actor racional. El axioma de base es que la información sobre el aumento de
las penas y/o sobre la posibilidad de ser aprehendido aumentarían el riesgo de cometer una
acción delictiva y, por ende, disminuiría la relación costo– beneficio. Pero si se trata de actores
que se manejan con lógicas de acción alternativas, el fundamento de las prácticas disuasivas
pierde sentido.
12) El motivo de los delitos contra la propiedad son de tipo inmediatista. Roban para satisfacer
consumos inmediatos y no en vías de una acumulación económica. Carecen prácticamente de
dinero para satisfacer sus consumos.
13) No hay en el imaginario de los jóvenes entrevistados ninguna instancia exterior, como por
ejemplo el Estado, al que consideren responsable de su suerte. Experimentan un
“individualismo coercitivo”, el convencimiento de que deben indefectiblemente hacerse
cargo por sí solos de la satisfacción de todas sus demandas.
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Laura Golbert y Gabriel Kessler
