EMT2014 S DE IVIS NUÑEZ.pdf


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Núm. 1: Éxodo 40:20-38
Núm. 2: Lo que el sábado significa para los cristianos (rs pág. 338; actualizado: w11 15/7 pág. 28 párrs.16, 17)
*** w11 15/7 pág. 28 ¿Qué es el descanso de Dios? ***
Cómo podemos entrar hoy en el descanso de Dios
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Hoy día, a ninguno de nosotros se nos ocurriría insistir en que nuestra salvación depende de que obedezcamos ciertos mandatos de la Ley mosaica. A fin de cuentas, en su carta a los Efesios, Pablo dice sin rodeos:
“Por esta bondad inmerecida, en verdad, ustedes han sido salvados mediante fe; y esto no debido a ustedes:
es dádiva de Dios. No, no es debido a obras, a fin de que nadie tenga base para jactarse” (Efe. 2:8, 9). Entonces, ¿qué debemos hacer si queremos entrar en el descanso de Dios? Recordemos que Jehová separó el séptimo día —su día de descanso— para un fin especial: llevar a cabo su propósito para la Tierra. Por lo tanto, para entrar en el descanso de Jehová —es decir, tomar parte en él—, debemos obedecerle y colaborar en el cumplimiento de su propósito según nos lo va aclarando su organización.
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Jamás debemos quitarles importancia a los consejos bíblicos del esclavo fiel ni guiarnos por nuestras opiniones personales. Si lo hiciéramos, nos pondríamos en contra del propósito divino y nos arriesgaríamos a perder la amistad con Jehová. Ahora bien, ¿qué situaciones ponen hoy día a prueba nuestra obediencia? En el
próximo artículo analizaremos algunas y veremos cómo las decisiones que tomamos en esos casos revelan si
hemos entrado en el descanso de Dios.

INFORMACION ADICIONAL:
*** w11 15/8 pág. 21 “Un hito en la historia de la teocracia” ***
David Splane presentó la apasionante conferencia “¿Hemos entrado en el descanso de Dios?”. Destacó que Jehová no está ocioso aunque se encuentre en su simbólico día sabático. Durante este período, él “ha seguido trabajando” —y lo mismo ha hecho su Hijo— con el fin de llevar a término su propósito para la Tierra (Juan 5:17). ¿Cómo entramos en su descanso? Para empezar, renunciando al pecado y a todo esfuerzo por hacernos justos con nuestras
propias obras. Pero además hay que demostrar fe, tener muy presente el propósito divino y colaborar con este en la
medida de nuestras circunstancias. A veces esto supone un reto, pero podemos afrontarlo gracias a los consejos e
instrucciones de la organización de Jehová. El discurso concluyó con una exhortación a esforzarnos por entrar en el
descanso de Dios.

Semana del 2 de Junio

EMT 2014 Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático

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