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Núm. 3: Cosa aborrecible. ¿Qué piensa Jehová de la idolatría y de la desobediencia? (it-1 págs. 562, 563)
*** it-1 págs. 562-563 Cosa aborrecible ***
La palabra hebrea nid·dáh aparece 30 veces en las Escrituras Hebreas, y posiblemente se derive de la palabra raíz
na·dháh, que significa “excluir; sacar de la mente (rehusar
pensar en)”. (Isa 66:5; Am 6:3.) Nid·dáh indica impureza, algo
aborrecible, ya sea físico, como por ejemplo, la menstruación
(Le 12:2, 5; 15:20, 24, 25, 33), o moral, como la idolatría. (Esd
9:11; 2Cr 29:5.) La misma palabra hebrea se usa con relación
al “agua de limpieza” (Nú 19:9-21; 31:23, NM; “agua usada en
caso de menstruación”, Nú 19:9, NM, nota; “agua purificadora
de impurezas”, DK, HM; “agua lustral”, BJ, NBE), es decir, al
agua usada para eliminar la impureza o inmundicia.
En Lamentaciones 1:17 Jeremías dice que en su desolación Jerusalén había “llegado a ser una cosa aborrecible [“cual
mujer manchada en sus períodos”, TA, 1953; “objeto de abominación”, NC, Str; “cosa asquerosa”, DK, Mod] en medio de
ellos [es decir, en medio de las naciones vecinas]”.
Antes de que Babilonia destruyera Jerusalén, Jehová le
dijo al pueblo de Israel mediante su profeta Ezequiel: “Los de
la casa de Israel estaban morando sobre su suelo, y seguían
haciéndolo inmundo con su camino y con sus tratos. Como la
inmundicia de la menstruación [nid·dáh] ha llegado a ser delante de mí su camino”. (Eze 36:17.) Israel se había hecho
impuro espiritualmente debido a las prácticas idolátricas, por
lo que su dueño marital, Jehová Dios, lo rechazaba, y solo se
reuniría de nuevo con él después de que pasara por un proceso de limpieza. En el versículo 25, Jehová añade: “Y ciertamente rociaré sobre ustedes agua limpia, y llegarán a estar
limpios; de todas sus impurezas y de todos sus ídolos estercolizos los limpiaré”. (Compárese con Eze 18:6.)
Como los cananeos fueron culpables de
inmoralidad sexual y perversión, idolatría y
prácticas espiritistas, el Altísimo los aborreció, lo que resultó en que decretara su aniquilación. (Le 20:2-23.) A los israelitas se les advirtió que si desobedecían, Jehová también los aborrecería y retiraría de ellos
su protección y bendición. Sin embargo, por lealtad al pacto
que había hecho con Israel, no los aborreció hasta el extremo
de aniquilarlos por completo. (Le 26:11-45.) En el caso de
aquellos que demuestren ser inicuos, su resurrección resultará
ser de “aborrecimiento” (heb. de·ra·ʼóhn) eterno. Será una resurrección de juicio condenatorio, de cortamiento eterno. (Da
12:2; Jn 5:28, 29.)
El rechazo deliberado de los mandamientos, censura y provisiones de Jehová constituye un aborrecimiento impropio. Los
israelitas se hicieron culpables de esto cuando no quisieron
observar los mandamientos de Jehová, así como cuando llegaron a aborrecer el maná, llamándolo “pan despreciable”.
(Nú 21:5; Le 26:15.) Proverbios 3:11 aconseja no ‘aborrecer la
censura de Jehová’.
En Romanos 12:9 se advierte a los cristianos: “Aborrezcan
lo que es inicuo”. El término griego que aquí se traduce
“aborrecer” (a·po·sty·gué·ō) es la forma intensiva del verbo
griego que significa “odiar”, y por lo tanto su significado literal
es “odiar intensamente”. La persona que no aborrezca lo
inicuo, que no le sea repugnante, puede llegar a ser objeto del
aborrecimiento de Jehová.
En Ezequiel 7:19, 20 Dios expresa su ira contra Israel por
haber hecho imágenes religiosas con su plata y su oro, y dice
que les haría arrojar su plata y su oro en las calles como “una
cosa aborrecible [nid·dáh]”.
Aborrecimiento. Otras expresiones hebreas con el sentido
de “aborrecimiento” son quts, que se refiere a la reacción
emocional y se define como “aborrecer; tener aborrecimiento;
sentir pavor morboso” (Gé 27:46; 1Re 11:25; Nú 22:3), y
ga·ʽál, que también significa “aborrecer”, pero que además
comunica la idea de un rechazo de lo aborrecido. (Le 26:11,
15, 30; 2Sa 1:21, nota.) En la Septuaginta griega a veces se
traducen estas palabras hebreas por la voz griega
pro·so·kjthí·zō, que significa “quedar asqueado” (Gé 27:46; Le
26:15; compárese con Heb 3:10), y bde·lýs·so·mai, que comunica la idea de “expresar aborrecimiento de; sentir asco por”.
(Le 20:23; 26:11; compárese con Ro 2:22.)
Semana del 10 de Febrero
EMT 2014 Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático
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