EMT2014 S DE IVIS NUÑEZ.pdf


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Núm. 1: Génesis 17:18-18:8
Núm. 2: Jesús no ascendió al cielo con un cuerpo de carne y hueso (rs pág. 327 párrs.1-3)
*** rs pág. 327 Resurrección ***
¿Se resucitó a Jesús en un cuerpo de carne, y posee ahora esa clase de cuerpo en el cielo?
1 Ped. 3:18: “Cristo murió una vez para siempre respecto a pecados, un justo por los injustos, para conducir a ustedes a Dios, habiendo sido
muerto en la carne, pero hecho vivo en el espíritu [“por el Espíritu”, TA; “en el espíritu”, CI, LT, EMN, BJ].” (Al tiempo de su resurrección de entre los
muertos, Jesús fue levantado con un cuerpo celestial. En el texto griego las palabras “carne” y “espíritu” se ponen en contraste una con la otra, y ambas están en dativo; por consiguiente, si un traductor vierte “por el espíritu”, también debe traducir consecuentemente “por la carne”, pero si traduce
“en la carne”, también debe traducir “en el espíritu”.)
Hech. 10:40, 41: “Dios levantó a Este [Jesucristo] al tercer día y le concedió manifestarse, no a todo el pueblo, sino a testigos nombrados de antemano por Dios.” (¿Por qué no lo vieron otros también? Porque era una criatura celestial, y cuando materializó cuerpos de carne para hacerse visible,
como lo habían hecho ángeles en el pasado, lo hizo sólo en la presencia de sus discípulos.)
1 Cor. 15:45: “Así también está escrito: ‘El primer hombre Adán vino a ser alma viviente.’ El último Adán [Jesucristo, quien fue perfecto como lo fue
Adán cuando fue creado] vino a ser un espíritu dador de vida.”

INFORMACION ADICIONAL:
*** g77 22/2 pág. 27 ¿Resucitará Dios el cuerpo que se entierra? ***
El considerar lo que sucedió con Jesús nos ayuda a ver este asunto
del modo correcto. Recordamos que antes que el Hijo de Dios viniera a la
Tierra había vivido como espíritu en el cielo junto con su Padre y los ángeles. (Juan 1:1, 14) Después que se le diera muerte a Jesús, él habría
de volver al cielo, pues él mismo había pedido que ‘se le glorificara al
lado de su Padre con la gloria que tenía antes que el mundo fuese.’—
Juan 17:5.
Dado que tal era el caso, ¿sería necesario que Dios resucitara el
cuerpo humano de Jesús compuesto de carne, huesos y sangre? No,
porque Jesús habría de ir al cielo. ¿No es comprensible, entonces, lo que
dijo el apóstol Pedro de que Jesús ‘había sido muerto en la carne, pero
hecho vivo en el espíritu’?—1 Ped. 3:18.
Pero quizás algunas personas se pregunten: Si Jesús fue resucitado
como espíritu, como los ángeles, ¿cómo pudo aparecer en la carne después de su resurrección? Para conseguir la respuesta de la Biblia, piense
en ocasiones pasadas en las que ángeles se les aparecieron a hombres,
como a Abrahán, Lot, Gedeón y a los padres de Sansón. (Gén. 18:1, 2;

Semana del 27 de Enero

19:1; Jue. 6:11, 12; 13:13-21) En el cielo esos ángeles eran espíritus y
tenían cuerpos espirituales invisibles. Pero a fin de que los vieran las
criaturas humanas, materializaron cuerpos humanos.
Jesús hizo la misma cosa después que fue resucitado, puesto que ya
no era un hombre de carne como lo fue Adán, sino que entonces era un
“espíritu dador de vida.” (1 Cor. 15:45) Evidentemente Dios dispuso del
cuerpo de Jesucristo para que nadie pudiera adorarlo. (Compare con
Deuteronomio 34:6; Judas 9.) Pero Jesús no necesitaba ese cuerpo.
Como espíritu materializó varios cuerpos humanos para aparecerse ante
sus discípulos. A veces el cuerpo materializado fue de tal apariencia que
sus seguidores no lo reconocieron. (Juan 20:14-16; 21:4-7) Sin embargo,
en una ocasión, a fin de convencer al “incrédulo” Tomás, Jesús materializó un cuerpo carnal que tenía heridas en él como las que estaban en el
cuerpo de Cristo cuando murió. Una lectura cuidadosa de este relato
confirma el hecho de que éste realmente fue un caso en que una criatura
espiritual materializó un cuerpo carnal. ¿Cómo lo sabemos? Jesús se le
apareció a Tomás cuando éste estaba en un cuarto cerrado con llave,
pues se materializó milagrosamente allí mismo en medio de los apóstoles.

EMT 2014 Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático

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