PROGRAMA 3° PRIMARIA 2011.pdf

Vista previa de texto
biente distinto en el salón de clases; esto es, los alumnos compartirán sus ideas,
habrá acuerdos y desacuerdos, se expresarán con libertad y no habrá duda de que
reflexionan en torno al problema que tratan de resolver.
b) Acostumbrarlos a leer y analizar los enunciados de los problemas. Leer sin entender es una deficiencia muy común cuya solución no corresponde únicamente
a la comprensión lectora de la asignatura de Español. Muchas veces los alumnos
obtienen resultados diferentes que no por ello son incorrectos, sino que corresponden a una interpretación distinta del problema; por lo tanto, es necesario averiguar
cómo interpretan la información que reciben de manera oral o escrita.
c) Lograr que aprendan a trabajar de manera colaborativa. Es importante porque
ofrece a los alumnos la posibilidad de expresar sus ideas y de enriquecerlas con
las opiniones de los demás, ya que desarrollan la actitud de colaboración y la habilidad para argumentar; además, de esta manera se facilita la puesta en común
de los procedimientos que encuentran. Sin embargo, la actitud para trabajar de
manera colaborativa debe fomentarse por los docentes, además de insistir en que
cada integrante asuma la responsabilidad de la tarea que se trata de realizar, no
de manera individual sino colectiva; por ejemplo, si la tarea consiste en resolver un
problema, cualquier integrante del equipo debe estar en posibilidad de explicar el
procedimiento que se utilizó.
d) Saber aprovechar el tiempo de la clase. Se suele pensar que si se pone en práctica el enfoque didáctico, que consiste en plantear problemas a los alumnos para
que los resuelvan con sus propios medios, discutan y analicen sus procedimientos y resultados, no alcanza el tiempo para concluir el programa; por lo tanto, se
decide continuar con el esquema tradicional en el que el docente “da la clase”,
mientras los alumnos escuchan aunque no comprendan. La experiencia muestra
que esta decisión conduce a tener que repetir, en cada grado, mucho de lo que
aparentemente se había aprendido; de manera que es más provechoso dedicar el
tiempo necesario para que los alumnos adquieran conocimientos con significado
y desarrollen habilidades que les permitan resolver diversos problemas y seguir
aprendiendo.
e) Superar el temor a no entender cómo piensan los alumnos. Cuando el docente explica
cómo se solucionan los problemas y los alumnos tratan de reproducir las explicaciones
al resolver algunos ejercicios, se puede decir que la situación está bajo control. Difícilmente surgirá en la clase algo distinto a lo que el docente ha explicado, incluso
muchas veces los alumnos manifiestan cierto temor de hacer algo diferente a lo
que hizo el docente. Sin embargo, cuando éste plantea un problema y lo deja en
manos de los alumnos, sin explicación previa de cómo se resuelve, usualmente
surgen procedimientos y resultados diferentes, que son producto de cómo piensan
67
