A CORAZON ABIERTO.pdf

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Ya no eras mas el ángel de mi almohada
y me creí como las hojas
que allá a lo lejos florecían
llego el invierno y se fue la primavera
el viento soplo desde lo alto
y caí sobre el frío pavimento.
…CON LAS MANOS VACIAS…
Y entre la extraña multitud
rogué cariño,
calor de hogar y de comer
en tu regazo adormecido
me diste agua, curaste mis heridas
y frente al fuego
cantaste una canción de amanecida.
Fue tu mano
quien me levanto
y tu corazón
quien dio calor a aquellas noches
de frío invierno en las afueras
en la cabaña de un pobre solitario.
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