lourdes olmos.pdf

Vista previa de texto
Lourdes Olmos Cunningham
Naufragio
Bebió su café con leche.
Al revolverlo
borró mis besos,
mis caricias.
Encendió un cigarrillo
sin hablarme
sin mirarme.
Dijo que se iba;
se levantó de la mesa
se puso su camisa de verano
y se marchó, sin decir adiós
sin mirarme
con la puesta del sol
sobre su espalda,
con su imagen reflejada
en mis pupilas.
23
