Cultivo Guanabana.pdf


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investigación sobre este aspecto. En el primero y segundo año abonar con 1,2 kg/planta de una fórmula
alta en fósforo y potasio como la 12-24-12 distribuída en tres ó cuatro aplicaciones por año; en el tercer
año aplicar 1,5 kg/planta de la fórmula 12-24-12 ó 18-5-15-6-2 dividida en tres aplicaciones y de
acuerdo con la precipitación.
Entre octubre, noviembre o diciembre se pueden adicionar 300 g/planta de sulfato de amonio.
A partir del cuarto año se aplicará un total de 2 kg/planta de la fórmula 18-5-15-6-2, dividido entre los
meses de mayo, agosto, setiembre, noviembre y diciembre.
Combate de malezas
Es importante tener la plantación libre de malezas, especialmente para evitar problemas fitosanitarios y
porque la raíz de la guanábana es muy superficial.
La chapea manual en la rodaja ha incrementado considerablemente la muerte de los árboles, ya que se
hacen heridas, debido a que la raíz es muy superficial, que favorece la entrada de los hongos, que
anillan los troncos de la guanábana; por lo que este tipo de deshierba, se debe realizar con mucho
cuidado o combatir las malezas con herbicidas. Como herbicida quemante se puede usar paraquat.
Cuando el terreno presenta una alta incidencia de malezas tipo ciperáceas, el glifosato ha dado muy
buenos resultados. Además, para el combate de malezas de hoja ancha y gramíneas, se recomienda
las mezclas de herbicidas quemantes como el paraquat con preemergentes como ametrina (Gesapax, 4
kg/ha), diurón (Karmex, 2,5 kg/ha), terbutilazina (Gardoprim, 3 kg/ha) o oxifluorefen (Goal, 2 kg/ha).
En plantaciones establecidas en Pococí y Veintiocho Millas, está dando buenos resultados el uso de
coberturas vegetales entre las hileras de los árboles. Las especies utilizadas son el kudzú ( Pueraria
phaseoloides) sembrada al voleo, a razón de 6 kg de semillas por hectárea, o el estilosobion
(Stilosobium sp.) sembrada a 3 x 3 m y entre dos y tres semillas por golpe. Con el uso de coberturas,
las rodajas se deben mantener limpias.
coberturas vegetales entre las hileras de los árboles. Las especies utilizadas son el kudzú ( Pueraria
phaseoloides) sembrada al voleo, a razón de 6 kg de semillas por hectárea, o el estilosobion
(Stilosobium sp.) sembrada a 3 x 3 m y entre dos y tres semillas por golpe. Con el uso de coberturas,
las rodajas se deben mantener limpias.
Poda
Los árboles de guanábana responden bien a la poda de formación y se recomienda realizarla a partir
del momento en que se establece el arbolito y hacerla durante uno o dos años más en los meses de
floración escasa.
Después de la cosecha se hace una poda sanitaria. La poda en este árbol se hace principalmente para
eliminar ramas secas, enfermas y maltratadas, en las épocas en que no hay frutos.
Riego
La guanábana es un árbol tolerante a la sequía, ya que se ha encontrado con frutos en lugares con una
estación seca marcada. Sin embargo, cuando se prolonga, es conveniente aplicar riego abundante
antes de la floración, durante ella y posteriormente durante el período en que empieza a fructificar hasta
la cosecha.
El riego se puede efectuar por gravedad, en surcos y lo más conveniente es aplicarlo una y dos veces
por semana, de acuerdo a la sequedad del clima.

PLAGAS DE LA GUANABANA
Insectos dañinos y su combate
Polilla de la guanábana Tecla ortygnus (Lepidoptera: Lycaenidae)
Las larvas de esta mariposa se comen las flores y los frutos muy pequeños, por lo que su combate
debe hacerse apenas se inicia la floración.
Puede aplicarse metil parathion (Methil parathion, 15 cc/16 l), clorpirifos (Lorsban, 20 cc/16 l) o triclorfon
(Dipterex, 37 g/16 l)
Perforador del fruto Cerconota annonella spp.
La larva de esta mariposa oviposita en pecíolos, ramas y frutos y cuando la larva emerge, emigra y
penetra en el fruto. El orificio de entrada se distingue fácilmente por los excrementos que expulsa
afuera y por la apariencia de aserrín. También destruye las flores.
La producción es diezmada por esta plaga, debido a la destrucción de las flores, a la paralización del
crecimiento de los frutos afectados y al aumento de la incidencia de antracnosis.
Su combate es difícil, por lo que debe hacerse oportunamente para que los resultados sean
satisfactorios.
Pueden aplicarse los siguientes insecticidas: endosulfan (Thiodan 35 CE, 32 cc/16 l), triclorfon (Dipterex
95 PS, 32 cc/l) y permetrina (Ambush 50 CE, 0,75 cc/l) alternándolos, con el objeto de no causar
problemas posteriores con ácaros u otras plagas.
La primera aplicación debe hacerse cuando los frutos cuajan, debe repetirse a la segunda y tercer
semana, volviendo a efectuarla cuando el fruto alcance su completo desarrollo.
Un método para disminuir el ataque de esta plaga es el embolsado de frutos con bolsas de cedazo o de
plástico. Esta práctica se realiza quince días después de la primera aspersión de los frutos,
aproximadamente un mes después de la fecundación, cuando tiene más de 7,5 cm de longitud. Las
bolsas de plástico deben ser de 25 cm de ancho por 35 cm de largo, abiertas en ambos extremos y con
pequeñas perforaciones para ayudar a la aireación del fruto. La bolsa se amarra al pedúnculo y se deja
durante el resto de su desarrollo.
Perforador de la semilla Bephrata sp.
También se le llama la avispita de la guanábana. Deposita sus huevos bajo la epidermis de los frutos
pequeños. Apenas nacidas las larvas comienzan a avanzar hasta alojarse en la semilla, donde terminan
el desarrollo. Emergen de la semilla y del fruto a través de una serie de orificios que deterioran el fruto,