Canalizacion Grupal Bogota 2012 Malena Carrion.pdf

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Así que yo te digo hermano mío que el fortalecimiento más grande que puede
existir es la confianza en ti, en tu amor, en el amor de Dios, en tu fuerza creativa. Yo te
digo hermano mío, la confianza es un acto interno de voluntad, pon tu voluntad en
Dios, pon tu voluntad en la vida, pon tu voluntad en el amor, haz un trabajo completo
de reconstrucción en ti, haz un trabajo de reflexión, acerca de todas aquellas cosas que
tú has vivido a lo largo de tu camino que te han fortalecido, todas aquellas cosas que te
han debilitado y da gracias.
Da gracias a toda esa experiencia, a todo ese andar, ese andar de luz que has
recorrido; y aquellas cosas que ya no necesitas hermano mío, suéltalas.
Yo veo muchos miedos y muchas inseguridades y muchos temores en tu corazón
que vienen de muy pequeño. Yo te pido hermano mío que los dejes ir, que mires a ese
niño interno con todo tu amor, con todo ese amor, que esa parte interna tuya está
anhelando. Mira ese niño interior con los ojos del amor, dile que ¡si!, con todo tu
corazón a todas esas experiencias que te han traído a ser quien hoy eres, ese hermoso
ser con un gran corazón, con una gran conciencia, con una gran capacidad de amar.
Yo te digo hermano mío céntrate en ti, céntrate en tu corazón, mira tú niño interior
con amor, mira a Dios con toda esa capacidad amorosa que el tiene para ti y pide
ayuda al mundo espiritual, para que siempre te de la fuerza y te recuerde que eres un
ser divino, que eres un ser espiritual, que trae la misión de hacer, de ser, de crecer.
Mira toda esa belleza que esta en ti, la traes puesta; tú, con tu palabra. Tú, con tu
razonamiento, tú, con tu expresión, ayudas a los demás hermano mío. Así que yo te
pido que ya no te centres en tu ego, ni en tu mente, porque el ego y la mente te meten
en trampas, yo te pido que te centres en tu corazón y en tu sabiduría interna.
Mira dentro de ti a ese hombre sabio que vive en ti, ese hombre que sabe, lo que
quiere y que sabe a dónde va y cada vez que mires dentro de tu alma, a ese ser sabio
que sabe a dónde va y lo que quiere, estarás resonando con el alma de Dios, con la
sabiduría divina y con el corazón de Dios. En ese momento hermano mío, ya no hay
inseguridad, ya no hay temor, solo hay fuerza, confianza y seguridad.
Cuando tú te metes en tu ego y en tu , bajas tu nivel de vibración y entras en esos
miedos comunes que tienen todos ustedes mis hermanos cuando pierden su conexión
con su corazón y con su conciencia elevada. Así que yo te digo hermano mío, cada vez
que te sientas bajando tu vibración, queriendo controlar, queriendo tener poder,
queriendo transformar las cosas desde tu ego, suéltalo. Suéltalo, siente tu corazón y
pregúntale a tu corazón ¿que es lo mejor para mí en este momento y para los que
están involucrados conmigo en esta situación que estoy viviendo? y deja que tú
corazón responda. Hay una gran diferencia entre las respuestas que vienen de tu ego y
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