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Podemos hacernos responsables de nuestra participación en la sociedad aportando una cantidad de dinero proporcional a nuestros ingresos a un proyecto
autogestionado que esté generando un nuevo servicio público desde abajo, sin
necesidad de realizar un vuelco a nuestra vida para ello.
Para compartir conocimientos en el camino, ponemos en circulación este Manual de Desobediencia Económica. Un manual que, sin duda, deberemos ir
actualizando anualmente, a medida que nuevos y mayores conocimientos sean
puestos en común.
Y para alimentar un proceso mediante el cual la desobediencia económica se
extienda, año a año, de lugar en lugar, en estos momentos diversas oficinas
de desobediencia económica están floreciendo en varias ciudades del Estado
español. Esperamos también que la idea se siga extendiendo más allá...
Las oficinas de desobediencia económica son espacios donde se reunen personas con intenciones o necesidades de desobedecer en algún ámbito de sus
economías, ponen en común sus dudas y conocimientos sobre cosas como los
mecanismos para hacer insumisión fiscal en la declaración de renta o construir una sociedad al margen de la economía imperante. Los podemos percibir,
pues, como espacios de aprendizaje colectivo donde, mediante el apoyo mútuo
y la cooperación, los y las participantes puedan realizar nuevos pasos para
empoderarse en su vida personal y colectiva.
Cuando cerramos la edición de este manual, las primeras oficinas están empezando a interaccionar en red para aprender unas de otras y facilitar su utilidad
para las personas que quieran venir a informarse y a participar en ellas.
Las oficinas desobedientes que ya han empezado a funcionar son las siguientes
ODE Barcelona
AureaSocial
C/Sardenya, 261 -263
Barcelona
barcelona@derechoderebelion.net
935535715 - 935535611
Martes de 17 a 21h
tivamente mejorarán la vida en sociedad. Esta condición no niega que,
en ocasiones, puedan coincidir intereses personales o corporativos con
intereses de carácter general. Simplemente, pone de manifiesto que sería
imposible consolidar un movimiento de desobediencia civil que únicamente se limitase a defender conveniencias particulares.
3. Consecuentemente, los ciudadanos que la practican se sienten coherentes entre su forma de pensar y de hacer. Para ellos, la desobediencia civil
es un deber cívico más. Es una exigencia que procede de ciertas convicciones a las que es posible atribuir un valor objetivo y constructivo.
4. Por ello, es fácil adivinar que el ejercicio de la desobediencia civil ha de
ser público, a lo cual contribuye también la pretensión de quienes la
practican de convencer al resto de los ciudadanos de la justicia de sus
demandas.
La reflexión de la desobediencia civil en un sistema político como el democrático, debe necesariamente partir del hecho de que ésta es una actividad
ilegal porque viola normas jurídicas válidas y vigentes -aunque éstas puedan
ser moral y jurídicamente reprobables- que se comete con el fin de producir un
cambio. En este sentido, la desobediencia civil no sólo viola normas jurídicas,
sino que sobrepasa aquellos canales ordinarios, tanto jurídicos como políticos,
que en un sistema democrático existen para la producción del cambio de leyes
o políticas gubernamentales, es decir, se coloca fuera de las reglas del juego
que sustentan a este sistema político.
Ante cualquier acto o proceso de oposición pública a una ley o una política
adoptada por un gobierno establecido, el autor debe tener conciencia de que
sus actos son ilegales o de discutible legalidad, y sea llevada a cabo y mantenida para conseguir unos fines sociales concretos.
Antecedentes históricos de la Desobediencia Civil:
Entre 1846 y 1848 hubo una guerra entre Estados Unidos y México. En el año
1846, al inicio del conflicto, Thoreau anunció su negativa a pagar impuestos
por dos motivos concretos: se oponía a financiar el conflicto militar y no estaba
dispuesto a contribuir económicamente en el mantenimiento de un gobierno
que seguía considerando legal la esclavitud en Estados Unidos.
ODE Castelló
Casal Popular de Castelló
C/d’Amunt (Alloza), 167
Castelló de la Plana
castello@derechoderebelion.net
602651986
Viernes de 17 a 21h
“Me cuesta menos en todo sentido incurrir en la penalidad de la desobediencia al Estado, de lo que me costaría obedecer. Me sentiría como si
valiera menos en este caso. [...] Existen leyes injustas ¿Debemos, pues,
conformarnos con obedecerlas?¿Debemos tratar de enmendarlas y acatarlas hasta que hayamos conseguido ese primer objetivo? ¿O, al contrario,
debemos transgredirlas de inmediato? Las personas, en general, bajo un
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