Informe Pandemia 241121.pdf

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Aunque es posible que los efectos a largo plazo del distanciamiento
social, el uso del cubrebocas y los confinamientos no se aprecien por
completo durante años, se sabe que los efectos psicológicos del
aislamiento social, incluyendo la soledad y el estrés, pueden afectar a
nuestra respuesta inmunológica inmediata. Cuando nos sentimos solos,
nuestro sistema inmunológico, está reprimido. Los estudios han descubierto que
las personas que se sienten conectadas de forma social tienen una probabilidad
50% menor de morir durante el estudio y las personas con vínculos sociales
también son menos susceptibles a contraer el resfriado común. 2020 creó
diferentes tipos de factores estresantes que podrían haber tenido un
efecto dañino en el sistema inmunológico. El cortisol estimula la
producción de azúcar y la epinefrina y la norepinefrina, suben la presión
arterial.
Una carta firmada por más de 130 profesionales médicos del Reino Unido acusó al
primer ministro británico, Boris Johnson, y a otros funcionarios del gobierno de
causar “daños masivos, permanentes e innecesarios” al país. Describe 10 formas
en las que los autores argumentaron que las políticas del gobierno del Reino
Unido no solo no protegieron a los ciudadanos, sino que en muchos casos
causaron más e innecesarias dañar. Acusan a los funcionarios del gobierno de no
medir los daños de las políticas de encierro, de exagerar la amenaza del virus y
de realizar pruebas masivas inadecuadas a los niños: "Pruebas repetidas en
niños para encontrar casos asintomáticos que es poco probable que
propaguen el virus, y tratarlos como una especie de peligro biológico es
dañino, no tiene ningún propósito de salud pública y debe detenerse".
La carta también llamó la atención a los funcionarios por suprimir activamente la
discusión sobre el tratamiento temprano utilizando protocolos que se
implementan con éxito en otros lugares, y dijo que la vacunación de toda la
población adulta nunca debería haber sido un requisito previo para poner fin a las
restricciones. Los autores concluyeron:
“El enfoque del Reino Unido hacia la Covid ha fracasado palpablemente. En el
aparente deseo de proteger a un grupo vulnerable, los ancianos, las políticas
implementadas han causado un daño colateral generalizado y un daño
desproporcionado a muchos otros grupos vulnerables, especialmente a los niños”.
No debemos de perder de vista los datos de mortalidad de un país como
Bielorrusia (94), que se ha hecho famoso por su negativa a imponer restricciones,
mascarillas, distancia social, confinamiento o el uso de hidrogel. El 25 de
diciembre del año pasado, Lukashenko, declaró que no iban a vacunar a nadie
contra el coronavirus. “La mortalidad por todas las causas es comparable a la de
anteriores olas fuertes de gripe estacional”, dice el Swiss Policy Research.
Oficialmente, 1424 personas murieron por el coronavirus en 2020 y 2247 a
finales de marzo de 2021. Son cifras absolutas muy bajas, mucho más de lo que
pronosticaban los modelos epidemiológicos para el caso de no imponer el
confinamiento ni medidas de restricción. “La tasa de mortalidad del país es una
de las más bajas de Europa”, reconocía en septiembre del año pasado el British
Medical Journal. Junto a lugares como Dakota del Sur, Florida, Suecia y Tanzania,
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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