REVISTA NUMERO 29 CANDÁS EN LA MEMORIA.pdf


Vista previa del archivo PDF revista-numero-29-cands-en-la-memoria.pdf


Página 1...29 30 3132

Vista previa de texto


RECORDATORIOS CANDASINOS
EL MAESTRO ANTUÑA “PIPI”
Tenía el don extraordinario de la cordialidad,
la estampa de una sonrisa suave y franca, y la
realidad del cariño constan­te hacía su pueblo.
Abordable y modesto, José Antuña Argüelles,
fue para los candasinos sólo y nada menos que
Pipi.
No olvidaré nunca aquellos años de mar y
de canciones cuando él, dirigiendo la Banda
de Candás en los días de fiesta, salía, ¡tantas
veces!, bajo un sol radiante, o bajo la lluvia,
haciendo el paseíllo por las calles, mientras
recibía los aplausos cariñosos de la gente.
Vestido siempre con traje gris (menos
cuando dirigía la banda)venía casi todos los
días a su pueblo, desde Gijón, en el motor
del Carreño, leyendo el ABC. Con paso
marcial, iba desde el Apeade­ro hasta la
Academia de Música situada en los bajos de
una casa antigua del barrio de la iglesia.
Desde allí, al atardecer, las notas de los
ensayos levantaban el vuelo sobre los tejados
de Candás, y rodos podíamos escuchar,
fuera del tiempo propio, los acordes de la
Salve, las marchas solemnes del Corpus y del
Cristo, la Leyenda del Beso, el Gato Montes,
y aquel pasacalles tan nuestro: «Que soy de
Candás ... de Candás ... de Candás». Todo un
anticipo de piezas que después oiríamos tocar
a la Banda por las calles engalanadas, enla
Baragaña y el Paseín.
Allí estaban con él la plana mayor
de la Banda ;Pepe el Chelo, Manolo
el sacristán,Chicula ,Emilio con su
trombón,,Fermín hijo de Silvino el Cumbre,su
gran amigo.Alli estaba aquel trompetista
único,José Angel,herido tan pronto por la
muerte.
Le gustaban los cigarros puros, la sidra, las
comidas de Ubalda, las mujeres hermosas y el
amor.

Tenía buena pluma para componer Y copiar
partituras, y arte para versificar jocosamente
sobre las cosas de su pueblo, del que se sentía
orgulloso y enamorado.
Un dia,la Banda a la que dedico los mejores
años de su vida,acompañó su cuerpo hasta la
colina de Piñeres.Y allí quedó junto a Flora,su
madre,y junto a Alba su hermana.Cerca de la
mar y bajo el cielo de su querido Candás

Fuente
libro El humo de los barcos
de José Marcelino García
Dibujo Alfredo Menéndez

31