MOSCAS ENCIMA DEL MUERTO.pdf

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Apesta la vida de esos ignorantes
macabros hijos de puta.
Si yo fuese un asesino confeso
y no en potencia
arrancaría sus cabezas
y jugaría fútbol con ellas.
Si yo fuese un ángel
bajaría con las viudas y los huérfanos
y los llenaría de besos.
Si fuera un perro
ladraría y aullaría toda la santa noche
recordando a todos
la tristeza de todos.
Lamería las lágrimas del cielo
testigo mudo y absorto
de nuestras tonterías.
