REVISTA NUMERO 17 CANDÁS EN LA MEMORIA.pdf


Vista previa del archivo PDF revista-numero-17-cands-en-la-memoria.pdf


Página 1...11 12 13141532

Vista previa de texto


ANOCHE TUVE UN SUEÑO
Hay quien dice que, si al despertarte por la
mañana mueves mucho la cabeza, el sueño
desaparece, porque el sueño es efímero y se
acaba olvidando. Además, los científicos han
descubierto que tenemos un mecanismo para
olvidar los sueños.
Yo aquella mañana de un día cualquiera, hice
todo lo posible para que no se me borrara lo
que había soñado.
Estaba parado en una estación de tren y
delante mía había cuatro o cinco vagones de
madera con pasajeros, en la parte delantera
estaba enganchada una locomotora de vapor,
mi instinto me dijo, que tenía subir.
Al subir, el tren arranco, y me encontré en
aquel vagón que iba lleno, todos eran mis
familiares, esos eran los pasajeros, hermanos,
tíos, tías, padres, abuelos, primos, toda la
familia que yo había conocido durante mi
vida. Cada uno iba hablando entre si, de sus
cosas, otros comiendo algo, cuando yo subí y
me senté a un lado, nadie reparó en mí.
Una vez en marcha mi curiosidad me hizo
mirar a través de la puerta hacia los otros
vagones, para ver quien más venia en ese
tren y pude distinguir que en los otros
compartimentos venían amigos y conocidos
míos de toda una vida.

Según avanzaba aquel tren, me asomé a la
ventanilla haber que paisaje se veía, pero
por allí no se veían paisajes, sino escenas
cotidianas y momentos que anteriormente
había vivido con mis familiares .
Miré desde otra ventanilla y pasaba lo
mismo, eran momentos de mi vida que había
compartido con aquellas personas, allí no se
veía ningún paisaje.
Entramos en un túnel, la luz desapareció y
dio paso a un silencio sepulcral, hasta salir
de él, todos continuaban con sus animadas
charlas como si nada.
Al poco tiempo el tren con su pitido nos
sorprendió un poco a todos los viajeros, a
la vez que aminoraba lentamente la marcha
y a través de la puerta del vagón me pude
cerciorar que nos acercábamos a una estación
que no tenia nombre ni ningún letrero para
identificarla.
Se paró unos instantes, y pude ver como allí
se bajaban algún conocido, amigo y familiar,
pero no subía nadie.
Así iba transcurriendo aquel viaje cada cierto
recorrido había un túnel y una estación y
se repetían los hechos las personas seguían
bajándose, pero allí nunca subía nadie.

Ese fue el sueño que tuve anoche y que no
quise borrar, porque por un momento reviví
para bien o para mal, momentos de mi vida.
Dicen los psicólogos que en la noche tenemos
acceso a toda la información del cerebro para
crear nuestros sueños, pues para mí fue con
todo, un sueño bastante reparador que me
hizo revivir momentos que no quisiera perder
Una vez en marcha mi curiosidad me hizo
nunca.
mirar a través de la puerta hacia los otros
vagones, para ver quien más venia en ese tren Alguien dijo una vez que, LA ESPERANZA
ES UN SUEÑO DESPIERTO.
y pude distinguir que en los otros compartimentos venían amigos y conocidos míos de
toda una vida.
Por José Antonio González

13