CHILEAN BURGER KINGDOM.pdf

Vista previa de texto
trago, Enni graciosamente nos comenta que a uno de los dueños del
hotel le gusta el baterista de THORNAFIRE y que cómo podía hacer
para acostarse con él. Todos nos reímos a carcajadas, excepto, claro,
Nicolás. Luego me levanto, obviando tal consulta, anunciando nuestra
partida al show, pero Enni exclama: “¡No! ¡Debemos beber 2 rondas
más!”, lo cual me confunde más que el alcohol consumido; lo dicho va
en contra de una de las reglas de oro alemanas: la puntualidad. Incapaces de salir de nuestro asombro, Enni simplemente pide unos Weißbier Mojito y sigue contando sus graciosas anécdotas, hasta que en un
momento de escasa, pero bien aprovechada lucidez, dentro de nuestro
estado etílico, dejamos la mesa del bar del hotel.
Enni se queda entretenido contándole chistes a unos tipos con típico
look de alemán del Este, luciendo el corte de pelo ochentero del futbolista Rudi Völler.
Y llegamos atrasados al club.
Nos recibe René Kögel, de PURGATORY, stage manager ese día, y con
razón nos esputa: “Unprofessional bastards!” Nos colocamos los instrumentos y hacemos nuestro show, el cual resulta bastante potente. Algunos todavía recuerdan esa performance, como la fotógrafa Fani Nadki
y Mario Grimmer. Salimos demolidos físicamente: nos tomó unos 20
minutos recobrar el aliento. Apenas puedo levantarme para ir a atender
la venta de mercancía, y luego volvemos al hotel. Al día siguiente, ya
despierto, me dirijo al cuarto de Paul y Nicolás, abro la puerta y me
golpea un fuerte hálito alcohólico. Obviamente, no es una atmósfera
desconocida para mí, así que no me sorprende, sólo me despabila lo
suficiente como para observar que, desde un bolsillo del pantalón de
Paul, se derrama una buena cantidad de tabaco.
Dentro de una memoria confusa, tal detalle, aunque lo recuerdo y racionalizo, en ese momento, carece de toda importancia para mí.
Ya veremos después.
Conny nos pasa a buscar para llevarnos a la desolada y cuadrada ciudad
de Chemnitz, en Sajonia, para el próximo show organizado por Michael
Morgenstern. Llegamos al histórico complejo industrial “Sächsische
Maschinenfabrik”, construido en 1839 para hacer máquinas de vapor,
ocupada en la primera guerra mundial, y bombardeada durante la se96
