Paz Rosalia Tesis doctoral.pdf

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CAPÍTULO I – INTRODUCCIÓN GENERAL
cantidad de sal acumulada excede la capacidad de acumulación en las vacuolas. De
esta manera, las sales se concentran rápidamente en el citoplasma e inhiben la
actividad enzimática. Alternativamente, pueden acumularse en las paredes celulares y
deshidratar a la célula.
Figura 1.2. | Modelo bifásico de crecimiento. Ante la imposición instantánea del
estrés salino, el crecimiento se reduce inicialmente por el efecto osmótico. A
medida que transcurre el tiempo, la acumulación de iones tóxicos desencadena la
segunda fase de inhibición del crecimiento (estrés iónico). Variedades sensibles y
tolerantes serían igualmente afectadas por el déficit hídrico, evidenciándose la
tolerancia diferencial a la salinidad durante la segunda fase. (Adaptado de Munns
& Teermat, 1986)
Por lo descripto para la fase iónica del proceso de estrés, se asume que la tasa de
defoliación de la planta es crucial para su supervivencia. Si las hojas nuevas son
continuamente producidas a tasas mayores que las tasas de defoliación, siempre
existirán suficientes hojas fotosintéticamente activas que permitan que la planta pueda
completar su ciclo de vida. Sin embargo, si la senescencia de hojas viejas es más
rápida que la generación de hojas jóvenes, la planta no podrá sobrevivir.
Por su parte, en plantas cultivadas bajo condiciones de salinidad provocada por sales
neutras se activa una compleja maquinaria de respuestas adaptativas, las cuales
ocurren tanto a nivel de la planta entera como a nivel celular, estando ambas
relacionadas entre sí (Munns & Tester, 2008). Parte de las respuestas tienden a
mantener la homeostasis celular, la actividad metabólica y el crecimiento, lo que
permite a la planta completar su ciclo de vida aún en condiciones desfavorables.
Ejemplo de ello es el amplio conocimiento que se posee sobre los diferentes
transportadores de iones presentes en la membrana plasmática y en el tonoplasto, así
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