MACHADO BoletÃn novedades 18 9 19 ZC.pdf

Vista previa de texto
cimiento raro en
que no llegaron a
anécdotas de caingular visión de
seur, así como de
al motor del conente guerra puso
ñado de una conde envejecer y la
advertencia plaabras para comucluso sabemos a
PREVENTA
1ͺ septiembre 2019
NOVEDADES
septiembre
bernard berenson · apuntes para un autorretrato
mo quizás pueda
regunta Bernard
niciadas en plena
uidas apenas finaÉsta será una de
comunicar una
tanto de su prol siglo de los que
onada de la vida
y con plena cones, además de un
no exento de críe la que es capaz
MEMORIAS
Bernard Berenson (Vilna, 1865 - Florencia, 1959) fue uno de los historiadores del
arte más influyentes del siglo xx. Tras graduarse en la Universidad de Harvard, viajó
a Europa y se estableció definitivamente en
Italia. Ya desde sus obras más tempranas,
sus métodos innovadores –una singular mezcla de intuición y rigor sistemático– recibieron elogiosas críticas de sus contemporáneos más ilustres, entre otros el reputado
crítico de arte suizo Heinrich Wölfflin y el
precursor de los estudios de psicología William James.
Además de sus numerosos estudios sobre
los pintores italianos del Renacimiento y de
obras más reflexivas como Ver y saber, ensayo también publicado por Elba, Bernard
Berenson dejó un legado personal incomparable. Sus contactos con la clase alta estadounidense le permitieron asesorar a diversos coleccionistas, influyendo así en los
gustos y las modas de la época y contribuyendo de forma muy directa al auge de los
museos en ee.uu. Legó I Tatti, la villa que
adquirió en los alrededores de Florencia y
donde vivió hasta su muerte, su colección
de arte y su biblioteca a la Universidad de
Harvard, y hasta hoy sigue siendo uno de los
centros de estudios sobre el Renacimiento
más reputados del mundo.
2019
Bernard Berenson
Apuntes
para un
autorretrato
Bernard Berenson
22€ ISBN 978-84-947966-2-3
788494 796623
Apuntes para un autorretrato
«¿Puede un mortal retratarse con palabras como quizás pueda llegar a hacerlo con tiza o carboncillo?», se pregunta Bernard Berenson en el prefacio de
estas memorias, iniciadas en plena Segunda Guerra Mundial y que dio por
concluidas apenas finalizado el conflicto bélico que sacudió Europa. Ésta será
una de las obsesiones recurrentes de su escritura: comunicar una imagen a
la vez representativa y consistente, tanto de su propia persona como de los
acontecimientos del siglo de los que fue testigo. El resultado es una defensa
apasionada de la vida vivida libremente, con las mínimas ataduras y con plena
conciencia de las propias fortalezas y limitaciones, además de un canto a la
belleza y a las virtudes humanas, no exento de críticas puntualmente feroces
a la brutalidad de la que es capaz nuestra especie.
En estos apuntes –un ejercicio de autoconocimiento raro en personajes con
la notoriedad de Berenson–, que no llegaron a fraguar nunca en una autobiografía al uso, las anécdotas de carácter personal se entrelazan con su sagaz y
singular visión de la historiografía del arte y el papel de connoisseur, así como
de la idea de progreso que había sido el principal motor del continente desde el Renacimiento y que la reciente guerra puso seriamente en entredicho.
Todo ello acompañado de una conmovedora reflexión acerca de la experiencia de envejecer y la inevitabilidad de la muerte, atravesada por la advertencia
platónica de fondo: «La insuficiencia de las palabras para comunicar aquello
que sentimos, pensamos o incluso sabemos a ciencia cierta».
29/07/2019 22:10:21
ELBA
Elba
12,5 × 20 cm
ISBN: 978-84-947966-2-3
Fecha de lanzamiento:
18 de septiembre de 2019
Páginas: 240
PV P: 22 €
Bernard Berenson (Vilna, 1865 - Florencia, 1959) fue uno de los historiadores del
arte más influyentes del siglo xx. Tras graduarse en la Universidad de Harvard,
viajó a Europa y se estableció definitivamente en Italia. Ya desde sus obras más
tempranas, sus métodos innovadores –una singular mezcla de intuición y rigor
sistemático– recibieron elogiosas críticas de sus contemporáneos más ilustres, entre otros el reputado crítico de arte suizo Heinrich Wölfflin y el precursor de los
estudios de psicología William James.
Además de sus numerosos estudios sobre los pintores italianos del Renacimiento y
de obras más reflexivas como Ver y saber, ensayo también publicado por Elba, Bernard Berenson dejó un legado personal incomparable. Sus contactos con la clase
alta estadounidense le permitieron asesorar a diversos coleccionistas, influyendo
así en los gustos y las modas de la época y contribuyendo de forma muy directa al
auge de los museos en ee.uu. Legó I Tatti, la villa que adquirió en los alrededores
de Florencia y donde vivió hasta su muerte, su colección de arte y su biblioteca a
la Universidad de Harvard, y hasta hoy sigue siendo uno de los centros de estudios
sobre el Renacimiento más reputados del mundo.
