REVISTA NUMERO 9 CANDÃS EN LA MEMORIA (1).pdf

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EL PADRE DE LA RADIO EN CUBA era de Santiago de Ambás (Carreño)
MANUEL ÁLVAREZ ÁLVAREZ
creo que es una obertura, y me llama un americano de Sancti Spíritus, de Tuinicú, diciéndome
que yo le tocara el disco ese nuevamente. Eso
fue lo único que pude recibir de todas aquellas
experiencias que yo estaba haciendo. (…) Pero
siempre creía yo que esto tenía, que la radio
tenía que progresar”.
En ese período, Manolin se comunicó con algunas personas. Desde Colón, Matanzas] (provincia del occidente cubano), recibió una tarjeta
postal, también intercambió correspondencia
con un señor de apellido Rabelo, de Santiago
de Cuba (Segunda ciudad en importancia de la
isla, situada en la zona oriental).
Ya en 1920, transmitía con su planta de aficionado, que sería oficializada en 1923 con las
siglas de 6 EV. Como aún no existía ninguna
autoridad que controlara las transmisiones de
radio en Cuba, se identificaba como Manuel
Álvarez, de Caibarién.
Durante los dos años siguientes, recorrió todo
el municipio y en plena calle demostraba las
cualidades del nuevo invento. Transmitía de
forma irregular a una y otra hora. Todavía no
se habían creado los sofisticados micrófonos,
por lo que utilizaba un teléfono de la Bell (un
auricular telefónico), al cual le ponía una bocina de cartón en la boquilla y con esto conseguía
un sonido mejor), pues entonces los receptores
eran de galena y solo podían oírse mediante
audífonos (llamados también teléfonos de
cabeza .Estación de radio telefonía cubana, salida de
las manos de un asturiano: Manuel Álvarez Álvarez,
deAmbás, en Carreño (a la derecha)
Junto a estas líneas, la mítica 6EV, la primera estación
de radio telefonía cubana
Para dar a conocer la novedad de la radiotelefonía, Manolín comenzó un recorrido por varias
ciudades del interior de la isla. En esta primera
etapa hacía demostraciones y exhibiciones en
los teatros de las ciudades y pueblos, con un
contrato previo firmado con los dueños de los
locales. Por medio de un altavoz conectado a un
amplificador de la Westing Electric, el auditorio
escuchaba las transmisiones originadas fundamentalmente en los Estados Unidos. Esto lo convierte en todo un abanderado de la radiodifusión
cubana, lo que consta en la documentación
correspondiente a los años 1922 y 1923 donada
por el asturiano a la investigadora Hilda Cabrera,
residente en Caibarién.
Terminadas las funciones, Manolín recibía el
dinero de la paga y lo utilizaba en la compra de
los pasajes de tren para el siguiente pueblo en el
que presentaría el espectáculo. Estas funciones lo
llevarían hasta Victoria de Las Tunas (otra importante ciudad del oriente cubano).
Pionero de la radio cubana
En septiembre de 1923, el diario nacional el
Heraldo de Cuba publicó un artículo dirigido al
Secretario de Gobernación cuyo texto decía:
“Aquí hizo su aparición el Sr. Manuel Álvarez
de Caibarién que dice traer un radio receptor
con cuyo aparato puede oírse desde los Estados
Unidos y otros lugares, mando aviso por si hay
que tomar alguna medida pertinente contra ese
señor.
La nota era enviada por un corresponsal del
municipio villaclareño de Placetas, y traducía el
impacto que causaban las exhibiciones por todo
el país. Del mismo modo que cientos de personas se maravillaban por el nuevo invento, otras,
incrédulas, solo insistían en buscarle la parte
negativa.
Con la 6 EV, el asturiano radicado en Caibarién
transmitió el primer evento deportivo en la 11
