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YIRMEYAH
JEREMIAS
porque el derecho de sucesión es tuyo, y tú tienes el deber de redención. Cómprala.
Entonces comprendí que era verdaderamente la davar de YAHWEH.
32:9 Así que compré la tierra de Jananel mi primo, la cual estaba en Anatot. Le pesé el
dinero: diecisiete shékels de plata.
32:10 Luego preparé una escritura, la sellé, y la confirmé con testigos; y pesé la plata en la
balanza.
32:11 Luego tomé la escritura de propiedad, tanto la sellada como la abierta, según ley y
costumbre,
32:12 y le entregué la escritura de propiedad a Barukh ben de Neriyah, ben de Mejaseyah,
en presencia de Jananel mi pariente, en presencia de los testigos que se nombraban en el
documento de la compra y en presencia de todos los yahuditas que estaban sentados en
el patio de la prisión.
32:13 En presencia de ellos le encargué a Baruk lo siguiente:
32:14 Así ha dicho Yahweh Tzva’ot , el Elohe de Yisrael: Toma estos documentos, esta
escritura de compra, el texto sellado y el abierto, y ponlos en una vasija de cerámica
para que se conserven por mucho tiempo.
32:15 Porque así ha dicho Yahweh Tzva’ot , el Elohe de Yisrael: Todavía se comprarán
Casas, campos y viñas en esta tierra.
32:16 Después que le di la escritura a Barukh ben de Neriyah, oré a YAHWEH diciendo:
32:17 ¡Oh Yahweh! Tú hiciste el shamaim y la tierra con tu gran poder y con tu brazo
extendido. Nada es demasiado difícil para ti.
32:18 Tú le muestras bondad a mil generaciones, pero retribuyes la maldad de los padres
en sus benei después de ellos. ¡Oh Elohé grande y poderoso, cuyo nombre es Yahweh
Tzva’ot !
32:19 Grande eres en designios y magnífico en hechos, pues tus ojos observan todos los
caminos de los hombres, para dar a cada uno según sus caminos y con el propio fruto de
sus obras.
32:20 Desplegaste señales y prodigios en la tierra de Mitzraim con efectos duraderos, y has
ganado renombre en Yisrael y entre la humanidad hasta el día de hoy.
32:21 Libraste a tu pueblo Yisrael de la tierra de Mitzraim con señales y prodigios, con
mano fuerte y con brazo extendido, y con gran terror.
32:22 Tú les diste esta tierra, la que juraste a sus padres que les darías: una tierra que
fluye leche y miel,
32:23 y vinieron y tomaron posesión de ella. Pero ellos no te escucharon, ni anduvieron en
tu Enseñanza; no hicieron nada de lo que les mandaste hacer. Por eso has hecho que les
ocurriera toda esta desgracia.
32:24 Aquí están los terraplenes, Levantados contra la ciudad para invadirla; y la ciudad,
por causa de la espada, el hambre, y la pestilencia, está a merced de los kasditas que la
están atacando. Ha llegado a suceder lo que advertiste –como ves.
32:25 Sin embargo, oh Yahweh, aun cuando la ciudad está a merced de los kasditas, tú me
dices: Cómprate el campo por dinero y convoca testigos.
32:26 Entonces le llegó la davar de Yahweh a, diciendo:
32:27 Mira, yo soy Yahweh, el Elohe de todo mortal. ¿Habrá algo muy difícil para mí?
32:28 Ciertamente, así ha dicho Yahweh: Voy a entregar esta ciudad en manos de los
kasditas y en manos de Nevukhadretsar, melej de Bavel; y él la capturará.
32:29 Y los kasditas que han estado atacando esta ciudad, vendrán y le prenderán fuego y
la incendiarán –con las Casas sobre cuyas azoteas hacían ofrendas a Báal y derramaban
libaciones a otros Elohe, para provocarme a ira.
KITBE HA KODESH RESTAURADA 5994
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