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YIRMEYAH

JEREMIAS

2:26 Como el ladrón se avergüenza cuando lo sorprenden, así se avergonzarán los de la
Bayit de Yisrael –ellos, sus melejim, sus oficiales, sus kohanim y sus nabí.
2:27 Ellos le dicen a un árbol: Tú eres mi abba, y a una piedra: Tú me has dado a luz,
mientras que a mí me han dado las espaldas y no la cara. Pero en el tiempo de su
angustia dicen: ¡Levántate y sálvanos!
2:28 Y ¿dónde están esos Elohe que te hiciste? ¡Que se Levanten y te libren, si pueden, en
la hora de tu calamidad! Porque tus Elohe, oh Yahudah, han venido a ser tantos como tus
ciudades.
2:29 ¿Por qué contienden conmigo? Todos ustedes se han rebelado contra mí, declara
Yahweh.
2:30 En vano he azotado a sus benei; ellos no quisieron aceptar corrección. La espada de
ustedes ha devorado a sus nabíes como un león fiero.
2:31 ¡Oh generación, consideren la davar de Yahweh! ¿Acaso he sido para Yisrael como un
midbah o como una tierra de profundas tinieblas? Entonces ¿por qué dice mi pueblo:
Somos libres; nunca más volveremos a ti?
2:32 ¿Puede olvidarse la virgen de sus joyas, o la novia de sus adornos? Sin embargo, mi
pueblo se ha olvidado de mí, por innumerables días.
2:33 ¡Qué bien planeas tu camino para buscar amor! Ciertamente aun a las peores mujeres
les has enseñado tus caminos.
2:34 Además, en tus faldas se ha encontrado la sangre de los pobres e inocentes, no los
hallaste forzando la entrada. Sin embargo, a pesar de todo esto,
2:35 tú dices: Soy inocente; ciertamente su ira se ha apartado de mí. Mira, te voy a traer a
juicio por decir: Yo no he pecado.
2:36 ¡Cómo te rebajas tú misma al cambiar tu rumbo! Te harán avergonzar en Mitzraim, tal
como te avergonzaron en Ashur.
2:37 De allí también saldrás con las manos sobre la cabeza; porque Yahweh ha desechado a
aquéllos en quienes confiabas, no prosperarás con ellos.
3:1 Me llegó la davar de Yahweh como sigue: Si un hombre se divorcia de su esposa, y ella
se aparta de él y se Bayit con otro hombre, ¿podrá él después volver con ella? ¿No
quedaría la tal tierra profanada? Ahora tú te has prostituido con muchos amantes;
¿puedes volver a mí? dice Yahweh.
3:2 Alza tu vista a los cerros y mira: ¿En qué lugar no se han acostado contigo? Tú los
esperabas a la orilla de los caminos, como un bandido en el midbah. Y contaminaste el
país con tus prostituciones y tu maldad.
3:3 Y cuando se detuvieron los aguaceros, y no vinieron las lluvias tardías, tú tuviste el
descaro de una mujer de la calle, no quisiste avergonzarte.
3:4 Y ahora me llamas: Padre, tú eres el Compañero de mi juventud.
3:5 ¿Uno odia para siempre? ¿Uno se enoja eternamente? Así fue como hablaste; hiciste
mal, y te saliste con la tuya.
3:6 Yahweh me dijo en los días del melej Yoshiyahu: ¿Has visto lo que ha hecho la Rebelde
Yisrael, yendo a todo monte alto y bajo todo árbol frondoso, y prostituyéndose allí?
3:7 Yo pensé: Después que ella hizo todo esto, volverá a mí. Pero no volvió; y lo vio su
hermana, la Desleal Yahudah.
3:8 Yo noté: Como la Rebelde Yisrael había cometido adulterio, yo la despedí y le di carta
de divorcio; pero su hermana, la Desleal Yahudah, no tuvo temor –ella también fue y se
prostituyó.
3:9 Ciertamente, el país se contaminó por su inmo ralidad casual, cuando ella cometió
adulterio con la piedra y con el árbol.

KITBE HA KODESH RESTAURADA 5994

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