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YIRMEYAH
JEREMIAS
14:5 Hasta la gacela en el campo abandona su cría recién nacida, porque no hay hierba.
14:6 Y los asnos monteses se ponen sobre los cerros pelados, oliendo el viento como los
chacales; se les debilitan los ojos, porque no hay hierba.
14:7 Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotros, actúa, oh Yahweh, por amor
de tu nombre; aunque nuestras rebeliones son muchas y hemos pecado contra ti.
14:8 Oh Esperanza de Yisrael, su libertador en el tiempo de angustia, ¿por qué eres como
un extranjero en la tierra, como caminante que se detiene sólo para pasar la noche?
14:9 ¿Por qué eres como un hombre que está aturdido, como un guerrero que no puede dar
la victoria? Sin embargo, tú estás en nuestro medio, oh Yahweh, y tu nombre está ligado
a nosotros. ¡No nos abandones!
14:10 Así ha dicho Yahweh acerca de este pueblo: ¡De veras que les gusta vagar, no han
refrenado sus pies! Por eso Yahweh no se complace en ellos. Ahora se acordará de su
iniquidad y castigará su pecado.
14:11 Y Yahweh me dijo: No ores en beneficio de este pueblo.
14:12 Cuando ayunen, yo no escucharé su clamor; y cuando presenten ofrendas quemadas
y ofrendas de comida, no las aceptaré. Los exterminaré con guerra, con hambre y con
enfermedad.
14:13 o dije: ¡Ah, Yahweh! Los nabíes les están diciendo: Ustedes no verán la espada, el
hambre no vendrá sobre ustedes, sino que les daré una seguridad infalible en este lugar.
14:14 Yahweh respondió: Es una mentira lo que profetizan el nabí en mi nombre. Yo no los
he enviado ni les he mandado. No les he hablado. Una visión mentirosa, una adivinación
vana, el engaño de su propia imaginación y eso es lo que les profetizan.
14:15 Ciertamente, así ha dicho Yahweh acerca de los nabíes que profetizan en mi nombre
sin yo haberlos mandado, y quienes dicen: Ni espada ni hambre le vendrán a esta tierra:
Esos mismos nabíes perecerán por la espada y por el hambre.
14:16 Y la gente a la que ellos profetizan quedará tendida en las calles de Yahrusalaim a
causa del hambre y de la espada, sin nadie que los sepulte, ni a ellos, ni a sus mujeres,
ni a sus benei, ni a sus hijas. Derramaré sobre ellos el castigo de su maldad.
14:17 Y háblales así: Que mis ojos se llenen de lágrimas, noche y día sin cesar, porque mi
infeliz pueblo ha sufrido una grave injuria, una herida muy dolorosa.
14:18 Si salgo al campo, veo los muertos a espada. Si entro en la ciudad, veo a los
enfermos por el hambre. Tanto el nabí YeshaYah como el kohen vagan por el país, sin
saber a dónde van.
14:19 ¿Has desechado, Entonces, a Yahudah? ¿Has aborrecido a Tzión? ¿Por qué nos has
herido de modo que no haya cura? ¿Por qué esperamos felicidad, pero no hallamos tal
bien; tiempo de sanidad, y hallamos más bien terror?
14:20 Reconocemos nuestra maldad, oh Yahweh, la iniquidad de nuestros padres, porque
hemos pecado contra ti.
14:21 Por amor de tu nombre, no nos deseches; no deshonres tu glorioso trono. Acuérdate,
no anules tu alianza con nosotros.
14:22 ¿Puede alguna de las falsas deidades de las naciones hacer llover? ¿Pueden los
shamaim dar lluvia por sí solos? ¡Sólo tú puedes, oh Yahweh, nuestro Elohe! Así que
esperamos en ti, porque sólo tú hiciste todas estas cosas.
15:1 Yahweh me dijo: Aunque Moshé y Shemuel intercedieran conmigo, no me
conseguirían para este pueblo. Échalos de mi presencia, y que se vayan.
15:2 Y si te preguntan: ¿A dónde iremos?, respóndeles: Así ha dicho Yahweh: ¡Los
destinados a la plaga, a la plaga; los destinados a la espada, a la espada; los destinados
al hambre, al hambre; los destinados a cautiverio, a cautiverio!
KITBE HA KODESH RESTAURADA 5994
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